Diego Luna ha ganado una importante batalla legal relacionada con el uso no autorizado de su imagen en una campaña publicitaria de whisky.
El fallo, emitido por un tribunal civil, determinó que la empresa responsable utilizó elementos que inducían a pensar que el actor respaldaba el producto sin contar con su consentimiento.
De acuerdo con los documentos judiciales, la disputa comenzó cuando el equipo legal de Luna detectó un comercial en el que aparecía una figura con características físicas, estilo y contexto narrativo claramente asociados al actor. Aunque no se utilizó directamente su nombre, el tribunal concluyó que la campaña hacía un uso indebido de su "derecho a la imagen", una figura legal que protege la identidad y reputación de las personas frente a explotaciones comerciales no autorizadas.
Durante el proceso, la defensa del actor argumentó que el anuncio no solo vulneraba sus derechos, sino que además podía generar confusión entre el público, afectando su imagen profesional.
Por su parte, la empresa demandada sostuvo inicialmente que el personaje del comercial era ficticio y no pretendía representar a ninguna persona real. Sin embargo, peritajes especializados en publicidad y percepción del consumidor demostraron que un porcentaje significativo del público asociaba directamente la imagen del anuncio con el actor, lo que fue clave para la resolución del caso.
El tribunal falló a favor de Diego Luna, ordenando el retiro inmediato del comercial y el pago de una indemnización millonaria por daños y perjuicios.
Aunque no se han revelado cifras oficiales, se sabe que la empresa deberá pagar el 40% de las ganancias que generó la campana.

