La actriz Lupita Amondi Nyong'o se ha convertido en una de las figuras más influyentes de Hollywood, conocida por su talento, versatilidad y presencia carismática tanto en cine como en teatro.
Aunque hoy es una estrella consolidada, su camino hacia la fama no fue instantáneo: implicó formación académica, trabajo detrás de cámaras y una oportunidad única que la catapultó a la fama mundial.
Nyong'o nació el 1 de marzo de 1983 en la Ciudad de México, donde pasó sus primeros meses antes de mudarse con su familia a Kenia, país en el que creció. Su infancia transcurrió entre dos culturas, y desde joven mostró interés por las artes escénicas y el cine. Tras completar su educación secundaria, se trasladó nuevamente a Estados Unidos para estudiar cine y actuación, lo que fue el inicio de su carrera profesional en el entretenimiento.
Antes de convertirse en actriz conocida, Lupita trabajó en producción cinematográfica, incluso como parte del equipo del filme The Constant Gardener, donde una conversación con el actor Ralph Fiennes la inspiró a dedicarse a la actuación si era algo que "no podía imaginar dejar de hacer". Esta decisión la llevó a matricularse en el prestigioso Yale School of Drama, donde perfeccionó sus habilidades interpretativas y actuó en múltiples producciones teatrales clásicas durante su maestría.
Su gran salto a la fama llegó inmediatamente después de graduarse cuando fue elegida para interpretar a Patsey en el drama histórico 12 Years a Slave (2013), dirigido por Steve McQueen. Este papel, que fue su debut cinematográfico, suponía un enorme desafío emocional y técnico, y la actriz lo abordó con una madurez que sorprendió a críticos y colegas. Por su actuación recibió premios y nominaciones al más alto nivel, incluyendo el Oscar a Mejor Actriz de Reparto, convirtiéndose en la primera actriz keniana y mexicana en ganar esa distinción.
El impacto de 12 Years a Slave fue inmediato y transformador para su carrera: la crítica la aclamó por "una de las actuaciones debut más sólidas imaginables", y su nombre se volvió sinónimo de talento emergente en Hollywood. Sin embargo, según ha contado la propia Nyong'o en entrevistas recientes, ese reconocimiento también trajo ofertas limitadas en el tipo de papeles que le proponían, muchas veces orientadas a roles estereotípicos similares al de su debut, lo que la llevó a ser selectiva en su elección de proyectos para diversificar su repertorio.
Tras su consagración con el Oscar, Nyong'o expandió su carrera con papeles en producciones de gran alcance y géneros variados. Interpretó a Nakia en Black Panther (2018) y su secuela, participó en el thriller Us, y prestó su voz en filmes familiares como The Jungle Book. Su versatilidad la consolidó como una actriz capaz de afrontar desde cine de acción hasta dramas y ciencia ficción, además de participar en teatro y ganar un premio Tony por su trabajo en Broadway.
Además de su carrera actoral, Lupita ha sido estilo e icono cultural, elogiada por su presencia en alfombras rojas, su compromiso con la representación de diversas identidades y su activismo por una industria más inclusiva y auténtica. Su historia —de estudiante apasionada por el arte a ganadora del Oscar y figura internacional— inspira a aspirantes a actrices de todo el mundo y demuestra cómo el talento, la disciplina y la elección de proyectos significativos pueden abrir puertas incluso en un entorno tan competitivo como Hollywood.