Autoridades aseguran que la mayoría de las playas de Baja California son aptas para uso recreativo
TIJUANA.- Indicaron que la vigilancia sanitaria se mantiene de manera permanente para medir la calidad del agua y prevenir riesgos a la población, especialmente durante periodos de alta afluencia turística.
Adrián Medina Amarillas, secretario de Salud de Baja California, y Víctor Daniel Amador Barragán, titular de la Secretaría para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua, señalaron que se mantendrá la supervisión constante.
Precisaron que las áreas con condiciones no recomendables se localizan principalmente en la zona internacional, San Antonio de los Buenos, El Vigía y Baja Malibú, donde se exhortará a evitar actividades recreativas acuáticas.
"Seguimos teniendo problemas en Tijuana, sobre todo en el área esta del sur, en el área de San Antonio de los Buenos, en el Vigía y Baja Malibú. Que son playas, afortunadamente, no transitadas pero es donde haremos énfasis en que se evite tomarlas como áreas de recreación. En Rosarito tenemos todas las playas aptas para ello. Así que estaremos vigilantes de esa situación", comentó Adrián Medina Amarillas, secretario de Salud de Baja California.
Las autoridades atribuyeron la problemática a descargas relacionadas con infraestructura sanitaria aún en proceso de ampliación, particularmente en el sistema de tratamiento de aguas residuales que continúa inconcluso en la región.
"Aquí el tema que nos falta es que en la parte de San Antonio que ya está la planta, pues siguen llevando aguas porque por la parte de la ampliación de la planta internacional no ha sido concluida y con esa agua se desaloja por la parte de Playas de Tijuana, aca por San Antonio, pero una vez que esa parte se haya concluido pues practicamente habremos terminado con ese problema", indicó Víctor Daniel Amador Barragán, titular de la Secretaría para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua.
Finalmente, señalaron que, una vez concluida la ampliación de la planta internacional, se espera reducir de manera significativa las descargas que afectan esas playas, lo que permitiría mejorar de forma permanente la calidad del agua en la zona costera de Tijuana.