por Redacción
02/06/2026 21:11 / Uniradio Informa Baja California / Gobierno / Actualizado al 02/06/2026
San Diego, California.- El programa de Asistencia Comunitaria, Recuperación y Empoderamiento (CARE Act) del Condado de San Diego alcanzó un importante hito al superar los 200 acuerdos CARE, una cifra que refleja los avances en la atención de personas que viven con esquizofrenia no tratada u otros trastornos psicóticos.
Con este logro, el Condado de San Diego administra actualmente el 20% de todos los acuerdos CARE registrados en California.
La directora de Servicios de Salud Conductual del condado, Nadia Privara Brahms, destacó el impacto positivo que el programa ha tenido en la vida de sus participantes.
"Seguimos inspirados por el valor y el crecimiento que observamos en los participantes de CARE. Estamos muy orgullosos de las personas que están dando pasos significativos para transformar sus vidas", afirmó.
El CARE Act ofrece una vía voluntaria de tratamiento para adultos mayores de 18 años. Los participantes trabajan junto con sus equipos de atención para desarrollar acuerdos personalizados y planes de recuperación que pueden incluir tratamiento de salud mental y servicios de estabilización de vivienda.
Desde que incorporó a sus primeros participantes hace dos años y medio, el programa ha graduado a 44 personas, la cifra más alta entre todos los condados de California. Las ceremonias de graduación se realizan trimestralmente y reconocen los logros de los participantes, así como la colaboración entre los Servicios de Salud Conductual del Condado, la Oficina del Defensor Público, el Tribunal Superior y organizaciones comunitarias.
"El acuerdo CARE número 200 es una muestra genuina del compromiso y la dedicación de todas las partes involucradas en estos procesos", señaló el juez presidente del Tribunal Superior de San Diego, Michael S. Groch. "Los participantes, sus familiares, los equipos de atención y los abogados trabajan juntos para lograr resultados positivos y cambios duraderos".
Las autoridades compartieron también el caso de una reciente graduada que, antes de ingresar al programa, había pasado por múltiples alojamientos temporales, enfrentado varios arrestos y rechazado constantemente el tratamiento médico y la medicación. Su hermano consideraba que únicamente una tutela legal podría garantizar su seguridad.
Tras completar el programa CARE, la mujer regresó a la escuela, restableció la relación con su familia, se mantiene activa en su tratamiento y continúa tomando sus medicamentos. Su hermano, quien antes dudaba de su recuperación, se ha convertido ahora en uno de sus principales apoyos.
Funcionarios del condado destacaron que este tipo de historias reflejan el propósito del programa: ofrecer una alternativa de atención integral que permita a las personas con enfermedades mentales graves alcanzar una mayor estabilidad, bienestar y calidad de vida.