por Redacción
07/10/2026 21:10 / Uniradio Informa Baja California / Gobierno / Actualizado al 07/10/2026
San Diego, California.- Un hombre de 44 años que operaba sin licencia un centro de cuidado integral de animales en Julian fue sentenciado por maltrato y negligencia animal, luego de que un jurado lo declarara culpable de seis cargos menores.
Nelson Andres Zepeda recibió una sentencia de libertad condicional y deberá entregar al Departamento de Servicios para Animales del Condado de San Diego a los animales que fueron decomisados en el establecimiento. También tendrá que cubrir los costos de resguardo y pagar una cantidad por concepto de restitución a las víctimas, la cual será determinada posteriormente.
Como parte de la sentencia, Zepeda deberá acudir con un psicólogo o psiquiatra y seguir sus recomendaciones, además de tomar un curso sobre crueldad animal. También tendrá prohibido poseer animales durante cinco años.
El caso comenzó en abril de 2025, cuando el Departamento de Servicios para Animales recibió una denuncia sobre las condiciones en las que se encontraban perros y gatos en Urban Feline, un centro operado por Zepeda que no contaba con licencia.
De acuerdo con la investigación, varios perros presentaban ácaros en los oídos, sarna, lombrices y pérdida de peso, sin recibir la atención veterinaria necesaria. Además, las autoridades fueron informadas sobre la muerte de varios perros en la propiedad.
Durante las indagatorias se descubrió que un perro llamado Roble murió mientras estaba bajo el cuidado de Zepeda para recibir entrenamiento conductual. Fotografías del animal mostraron un deterioro considerable de su salud durante aproximadamente un año y su propietario no fue informado cuando su condición empeoró ni cuando murió.
El Departamento de Servicios para Animales decomisó ocho animales de Urban Feline: cuatro perros y cuatro gatos. Los canes presentaban condiciones que iban desde pérdida total del pelaje hasta fracturas en las patas que requirieron amputación.
Los cuatro gatos padecían infecciones de las vías respiratorias superiores y otros problemas de salud, entre ellos un pólipo que requirió cirugía, giardiasis y enfermedad periodontal. Uno de los felinos se encontraba en estado de extrema desnutrición, había perdido un ojo y presentaba una grave secreción ocular, por lo que tuvo que ser sometido a eutanasia humanitaria debido a la gravedad de su condición.
Las autoridades señalaron que la mayoría de los animales mostraron una mejoría significativa después de recibir tratamiento veterinario adecuado.
La fiscal de Distrito del Condado de San Diego, Summer Stephan, destacó que los animales no pueden defenderse por sí mismos y llamó a la comunidad a denunciar posibles casos de crueldad para que las autoridades puedan intervenir.
Los fiscales auxiliares Sarah Rowe y William Heineken estuvieron a cargo de la acusación del caso.