por El Universal
01/06/2026 08:10 / Uniradio Informa Baja California / Negocios / Actualizado al 01/06/2026
MÉXICO.- La situación económica que enfrenta el mundo por el cierre del estrecho de Ormuz puede perjudicar mucho más que los aranceles que impuso la Casa Blanca el año pasado e incluso puede acercarse a lo visto en el 2020 con la crisis por la pandemia de Covid-19, de acuerdo con los economistas en jefe encuestados por el World Economic Forum (WEF).
Ante el entorno actual, los especialistas esperan que el crecimiento mundial se debilite en los próximos 12 meses, lo que revertirá el optimismo cauteloso que se observó a principios del 2026; además de que el optimismo sobre el impacto de la inteligencia artificial se modera.
En el documento "Panorama de los economistas en jefe", el WEF dijo que los expertos afirmaron que "el conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz alimentan los temores sobre un gran shock económico mundial".
Calificaron la duración actual del cierre del estrecho de Ormuz como "significativamente más perjudicial que la turbulencia arancelaria del año pasado". Si el cierre se prolonga hasta la segunda mitad del año, esperan que su impacto pueda acercarse a la gravedad de la crisis del Covid-19, con efectos compuestos en las cadenas de suministro mundiales, los costos de energía y los alimentos".
Entre las conclusiones de la encuesta, los economistas dijeron que se espera que las consecuencias golpeen con más fuerza a la región de Medio Oriente y Norte de África, a pesar de que, hace unos meses, era vista como una de las regiones económicamente más prometedoras, al esperarse crecimiento débil o muy débil.
"Europa enfrenta crecientes riesgos de estanflación a medida que el crecimiento se debilita y aumentan los temores inflacionarios. En contraste, se espera que India y Estados Unidos sigan siendo relativamente resilientes, respaldados por la demanda interna y la inversión".
A pesar del deterioro económico, la encuesta no apunta a una desaceleración significativa. "La mayoría de los economistas en jefe no esperan una recesión en los próximos 12 meses, aunque ven pocas perspectivas de que la economía se vuelva más resiliente en el corto plazo".
Expusieron que "mucho dependerá de la duración de la perturbación: un shock breve podría dejar margen para la recuperación, mientras que un cierre prolongado profundizaría la presión sobre la economía mundial".
Los economistas dijeron que los mercados financieros enfrentan una tensión creciente: el 79% de los encuestados anticipa una mayor volatilidad en los mercados de deuda privada durante el próximo año, ante señales de estrés en el crédito privado; el 74% también espera un aumento de la volatilidad en los mercados de deuda pública, y el 68% prevé mayor volatilidad en los mercados bursátiles.
Añadieron que la inteligencia artificial (IA) se considera un motor de impulso para la economía mundial, con el 92% de los economistas en jefe esperando una mayor adopción de esta en el próximo año, pero el optimismo sobre la velocidad de las ganancias de productividad derivadas de la adopción de la IA se ha vuelto más moderado.
Estiman que las ganancias significativas de productividad tarden más en casi todos los sectores en comparación con las opiniones de los encuestados en enero de 2026.