Ofreció 200 pesos a un policía para no perder su carro en Tijuana, pero la jugada le salió mucho más cara
TIJUANA.- Anteanoche, elementos de la Policía Municipal hacían lo que hacen casi todas las noches: recorrer el Bulevar 2000 de Tijuana, a la altura del fraccionamiento Venados. Un patrullaje de rutina, de esos que normalmente no dan para contar mucho, hasta que, entre los autos que circulaban a esa hora, uno llamó la atención de los oficiales: un sedán gris, marca Oldsmobile, línea Alero, avanzaba sin placas.
Le marcaron el alto. El conductor se detuvo y, como marca el protocolo, los agentes le pidieron su licencia de conducir. La respuesta no ayudó nada a su causa: no la tenía. Ni placas, ni licencia. Hasta ese punto, nada que no se resolviera con una infracción y una multa, como podría pasarle a cualquier automovilista en cualquier calle de la ciudad.
Pero entonces los oficiales le explicaron el siguiente paso: por las faltas acumuladas, el vehículo tendría que ser remolcado. Y fue justo ahí, de acuerdo con el reporte policial, cuando el conductor decidió jugársela: sacó un billete de 200 pesos y se lo extendió a uno de los agentes, con la idea de que el problema se resolviera ahí mismo, en la banqueta, sin grúa y sin papeleo.
No resultó así. Ofrecerle dinero a un policía para evitar una sanción no es un atajo, es un delito, y tiene nombre: cohecho, o lo que en el lenguaje de todos los días simplemente se conoce como una "mordida". Los oficiales identificaron la situación de inmediato, y lo que hasta ese momento era una infracción de tránsito común se convirtió, en cuestión de segundos, en algo mucho más serio.
El conductor, identificado como Omar Azael "N", de 24 años, terminó detenido y a disposición de la Fiscalía General del Estado, señalado por el delito de cohecho. El Oldsmobile gris, el mismo que había llamado la atención esa noche por circular sin placas, de todos modos acabó su recorrido en el corralón.
Al final, la infracción que pudo quedarse en una simple multa terminó convertida en una carpeta de investigación. Sobre el Bulevar 2000 quedó claro, esa noche, que hay cosas que 200 pesos no alcanzan para comprar.