por Uniradio Informa
12/10/2026 07:53 / Uniradio Informa Baja California / Reportajes especiales / Actualizado al 12/10/2026
ENSENADA,- Más de dos años después del crimen, un juez declaró culpables a Jesús Gerardo "N", alias "El Kekas", a Irineo Francisco "N" y a Ángel Jesús "N" del asesinato de los hermanos australianos Callum y Jake Robinson y del estadounidense Jack Carter Rhoad. Los tres fueron asesinados en abril de 2024 mientras acampaban para surfear en la delegación Santo Tomás, al sur de este municipio.
El juez Raúl Hernández Arellano emitió el fallo condenatorio el viernes 9 de octubre, al término de un juicio oral de alrededor de un mes. En él dio por acreditados los delitos de homicidio calificado con premeditación, alevosía y ventaja, robo calificado con violencia y robo de vehículo con violencia.
La Fiscal General del Estado, María Elena Andrade Ramírez, informó que la dependencia solicitó 210 años de prisión para cada uno de los tres hombres.
"La Fiscalía del Estado está pidiendo una pena ejemplar de 210 años por cada uno de estos", declaró en entrevista después de la audiencia.
El número de años que deberán cumplir se definirá en la audiencia de individualización de sanciones, programada para el viernes 16 de octubre.
"Obtuvimos la sentencia condenatoria; falta el fallo en donde se va a individualizar la pena, para ver a qué cantidad de años se les va a condenar", explicó la fiscal.
Tope legal de 60 años.
La Fiscalía pide 210 años para cada uno, pero el Código Penal para el Estado de Baja California establece un máximo de 60 años de prisión, por lo que la condena que imponga el juez no podría pasar de ese límite.
Ary Gisell "N", entonces pareja de "El Kekas", fue procesada por separado. En noviembre de 2025 recibió 20 años de prisión por robo con violencia y robo de vehículo con violencia, después de aceptar su responsabilidad en un procedimiento abreviado. También se le fijó una reparación del daño de 54 mil 285 pesos.
Los hechos.
Según la fiscal, los agresores llegaron en un vehículo al lugar donde estaban las víctimas y las asaltaron con armas de fuego. Les quitaron la camioneta, sus teléfonos celulares y otras pertenencias, y les quitaron la vida ahí mismo. Después se llevaron los cuerpos, los arrojaron a un pozo abandonado de más de 15 metros de profundidad y los cubrieron con tablas y maleza.
"Fue en un lugar sin testigos, un lugar en un paraje solitario, y aun así llevamos a cabo esa investigación en seguimiento a las pocas evidencias que originalmente había y que luego se fueron sumando más", señaló Andrade Ramírez.
La fiscal dijo que la orden de aprehensión se obtuvo en pocas semanas, con el trabajo de agentes estatales de investigación, peritos del Instituto de Ciencias Forenses y agentes del Ministerio Público.
Ary Gisell "N" declaró que "El Kekas" le contó que llegó al campamento con una pistola calibre 9 milímetros y que uno de los jóvenes le pidió que no lo matara.
Familias y diplomáticos, en la audiencia.
A la audiencia acudieron Martin y Debra Robinson, padres de Callum y Jake, que viajaron desde Perth, Australia, y participaron en el juicio como covíctimas. También asistieron representantes diplomáticos y consulares. Natalie Weirtz, pareja de Carter Rhoad, intervino en el proceso por videollamada desde Estados Unidos.
En un comunicado que retomó la agencia AP, Martin Robinson dijo que ningún resultado podrá deshacer la pérdida, pero que el veredicto representa un paso hacia la justicia. "Nunca serán olvidados", añadió.
Andrade Ramírez informó que después de la audiencia se reuniría con embajadores y autoridades consulares de Australia que dan seguimiento al caso.
Antecedentes.
Callum Robinson, de 33 años, su hermano Jake, de 30 y médico de profesión, y Carter Rhoad, de 30, llegaron el 27 de abril de 2024 a Punta San José, a unos 80 kilómetros al sur de la ciudad de Ensenada, para acampar y surfear. Cuando no llegaron al hospedaje que tenían reservado en Rosarito, sus familiares empezaron a buscarlos. Debra Robinson pidió ayuda en redes sociales, y en la búsqueda participó el FBI.
El 3 de mayo de 2024, las autoridades encontraron los tres cuerpos dentro del pozo, con heridas de bala en la cabeza. La camioneta en la que viajaban apareció incendiada.
La primera detenida fue Ary Gisell "N", que tenía el teléfono celular de una de las víctimas. La investigación llevó después a la captura de "El Kekas" y de los otros dos hombres. Al principio fueron imputados por desaparición forzada de personas, y están detenidos desde mayo de 2024.
El caso tuvo repercusión internacional. En mayo de 2024, integrantes de la comunidad surfista se manifestaron en Ensenada para exigir justicia.