Sociedad

Abrogación del decreto de "autos chocolate" podría estabilizar el mercado establecido de autos usados

Comercio organizado ve con buenos ojos la eliminación del esquema de regularización; advierten retos por nuevas exigencias aduaneras
Autos chocolate Ángel Ramírez
Ángel Ramírez 06-01-2026

Comercio organizado ve con buenos ojos la eliminación del esquema de regularización; advierten retos por nuevas exigencias aduaneras

TIJUANA.- La reciente abrogación del decreto federal para la regularización de los llamados "autos chocolate" podría representar un beneficio para el comercio organizado y para los importadores formales de vehículos, consideró Jorge Macías Jiménez, presidente de la Unión de Comerciantes de Autos Usados y vicepresidente de Competitividad de la Zona Norte en Concanaco.

Macías Jiménez aclaró que no se trató de una ampliación del decreto, sino de su abrogación, es decir, su eliminación total, a pesar de que originalmente se tenía contemplado que estuviera vigente hasta 2026. Explicó que la presidenta emitió un nuevo decreto con modificaciones, entre las que destaca la desaparición del esquema de regularización de vehículos de procedencia extranjera.

En paralelo, señaló que el sector enfrenta otro reto importante en materia aduanera, relacionado con la Ley Aduanera, ya que se otorgó una prórroga de 120 días para cumplir con nuevas obligaciones de información electrónica en los pedimentos de importación, las cuales entrarían en vigor a partir del 1 de abril.

Reconoció que este tema mantiene preocupados y ocupados a los comerciantes, debido a las dificultades prácticas para cumplir con los requisitos, sobre todo en operaciones realizadas en Estados Unidos donde los pagos suelen hacerse en efectivo o mediante cheques de caja, y no por transferencias electrónicas.

El dirigente explicó que la desaparición del decreto de autos chocolate podría ayudar a reequilibrar el mercado, ya que actualmente más de la mitad de las importaciones de vehículos se realizan de manera informal. 

"Al no haber regularización, quien quiera un carro tendrá que comprar uno importado legalmente o importarlo de manera formal", señaló.

Recordó que durante la vigencia del decreto, el sector formal registró caídas en ventas de hasta 80 y 90 por ciento, debido a que muchas personas se dedicaron a comprar y vender vehículos únicamente para regularizarlos, lo que generó una competencia desleal frente a los costos de la importación legal. 

"No podemos competir con regularizar un carro por 2 mil 500 pesos contra importar un vehículo por mil 200 o mil 400 dólares", apuntó.

Finalmente, destacó que aún existe un segmento de consumidores que prefiere comprar en establecimientos formales, con vehículos legalmente importados, para evitar riesgos legales y restricciones, como el temor a cruzar a Estados Unidos. 

"Esperamos que el mercado se estabilice nuevamente y que esto, de alguna manera, nos beneficie como comercio organizado", concluyó.