Sociedad

Ceuta: el desafío de equilibrar seguridad fronteriza y derechos humanos

Lo que ocurrió en Ceuta representa un desafío donde chocan dos grandes paradigmas del derecho internacional contemporáneo, señala Experta CETYS.
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Redacción 12-08-2026

MEXICALI.- Las imágenes de miles de personas intentando cruzar hacia Ceuta, ciudad autónoma de España, han ocupado las portadas del mundo. Para algunos, se trata únicamente de una crisis migratoria; para otros, de un problema de seguridad fronteriza. Sin embargo, la Dra. Leticia Ramírez Rubio, Coordinadora Académica de la Licenciatura en Negocios Internacionales en CETYS Universidad Campus Mexicali, expresó que ambas interpretaciones son insuficientes. 

 

Para la Experta CETYS lo que ocurrió en Ceuta representa un desafío donde chocan dos grandes paradigmas del derecho internacional contemporáneo. Por un lado, la soberanía de los Estados para proteger sus fronteras; por el otro, la obligación de garantizar los derechos humanos y la protección internacional de quienes buscan asilo. 

 

Ubicadas junto al estrecho de Gibraltar, Ceuta y Melilla tienen un alto valor estratégico, explica la Dra. Ramírez Rubio. Por el estrecho transitan anualmente más de 120 mil embarcaciones que conectan el Atlántico y el Mediterráneo. Proteger este corredor significa proteger rutas comerciales, suministros energéticos y una de las rutas logísticas más importantes del planeta. 

 

"Al formar parte de España, Ceuta constituye una frontera exterior del espacio Schengen. La libre circulación dentro de Europa depende de que sus fronteras exteriores sean eficaces. Cuando una de ellas enfrenta una presión extraordinaria, no solo se pone a prueba España, sino la confianza que sostiene el proyecto europeo". 

 

La Unión Europea ha convertido a Marruecos en un socio estratégico para la gestión migratoria mediante cooperación policial, control fronterizo y combate al tráfico de personas. Esta relación demuestra que la seguridad europea también depende de la estabilidad y colaboración con el norte de África. 

 

La Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 reconoce el derecho a solicitar asilo para quienes huyen de persecución y consagra el principio de no devolución. Sin embargo, el derecho internacional también reconoce la facultad soberana de los Estados para controlar sus fronteras y diferenciar entre quienes requieren protección internacional y quienes migran por razones principalmente económicas. El desafío consiste en armonizar ambos principios, no en sacrificar uno en favor del otro, señaló la Experta CETYS. 

 

¿Qué provocó la crisis migratoria?

 

Lo que pasó en Ceuta, es una combinación de factores como el desempleo juvenil y desigualdad económica en el norte de Marruecos. La percepción de que en Europa existen mejores oportunidades laborales y educativas. Además de la influencia de redes sociales, donde a veces circula información falsa sobre la apertura de la frontera.

 

La actuación de redes de tráfico de personas que aprovechan la desesperación de los migrantes y la compleja relación política entre España y Marruecos, que históricamente también ha influido en el control de la frontera.

 

            Fronteras: entre seguridad y derechos humanos

 

La tensión que hoy vive Europa no es ajena a América del Norte. La frontera entre México y Estados Unidos enfrenta dilemas similares: proteger la soberanía, facilitar el comercio y respetar los derechos humanos. En ambos casos, las fronteras han dejado de ser simples límites territoriales para convertirse en espacios donde convergen economía, geopolítica, seguridad y derecho internacional. 

           

La académica, mencionó que las fronteras ya no marcan únicamente dónde termina un Estado; indican dónde comienzan las responsabilidades compartidas. Ceuta demuestra que el siglo XXI exige superar la falsa dicotomía entre seguridad y derechos humanos. "La verdadera fortaleza de un Estado no reside sólo en controlar quién entra a su territorio, sino en hacerlo conforme al derecho internacional y con instituciones capaces de conciliar soberanía, cooperación y dignidad humana. Ese será el verdadero examen para Europa y, en realidad, para todas las democracias del mundo".