Como el estrés financiero impacta la salud mental
MEXICALI.- Pagos, ahorros, deudas, el incremento del precio de las cosas pueden ocasionar estrés financiero. Para el Mtro. Carlos Andrés Ramírez Moreno, docente de asignatura en CETYS Universidad Campus Mexicali, este concepto se puede definir como "la presión emocional y mental que experimenta una persona cuando percibe que sus recursos económicos no son suficientes para cubrir sus necesidades u obligaciones".
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) en 2023, realizada por el INEGI y CONDUSEF, reveló que el 69.7% de los adultos en México experimenta algún nivel de estrés financiero. "No se trata únicamente de la falta de dinero, sino también de la sensación de incertidumbre o falta de control sobre la situación financiera", mencionó el Experto CETYS.
Distintos factores, tales como la inflación, el aumento del costo de vida, los ingresos inestables, el endeudamiento y la incertidumbre económica en general, llegan a aumentar el estrés financiero de una persona. "Situaciones como la falta de educación financiera y la presencia de eventos inesperados, por ejemplo problemas de salud o pérdida de empleo, también actúan como detonantes importantes".
Consecuencias del estrés financiero
Para el Mtro. Ramírez Moreno, el estrés financiero tiene un impacto directo en la salud mental, ya que genera ansiedad, preocupación constante, insomnio e incluso síntomas de depresión. Esta carga mental suele trasladarse a otras áreas de la vida, conforme pasan los años.
"En el ámbito laboral, por ejemplo, puede provocar disminución en el desempeño, falta de concentración, ausentismo o incluso presentismo, donde la persona está físicamente en el trabajo, pero no rinde adecuadamente. En las relaciones personales, es común que genere conflictos, especialmente en la dinámica familiar o de pareja".
¿Cómo evitar el estrés financiero?
El Experto CETYS expresó que a nivel individual, existen estrategias y prácticas que pueden ayudar a reducir el estrés financiero. Una de las más importantes es llevar un control claro de ingresos y gastos, lo que permite identificar en qué se está utilizando el dinero y detectar posibles fugas.
Se recomienda establecer un presupuesto, priorizar el pago de deudas, especialmente las que tienen mayores tasas de interés, y comenzar a construir un fondo de emergencia, ya que esto brinda mayor seguridad ante imprevistos.
"Finalmente, es importante trabajar en la gestión emocional, ya que muchas veces el estrés no solo proviene de la situación económica en sí, sino de la percepción que se tiene sobre ella".