Impulsa Baja California reducción de la obesidad en la niñez y servicios para los adultos
TIJUANA.- Tras el Día Mundial de la Obesidad, que se conmemoró el 4 de marzo, la Secretaría de Salud de Baja California hace un llamado a la población para fomentar hábitos saludables y prevenir enfermedades relacionadas con el sobrepeso y la obesidad.
El secretario de Salud, Adrián Medina Amarillas, destacó la importancia de una alimentación equilibrada y la actividad física diaria como pilares fundamentales para preservar la salud y evitar complicaciones a largo plazo.
"En lo que va de esta administración estatal se han realizado 106 mil 845 valoraciones del estado nutricional en adolescentes, basadas en el Índice de Masa Corporal (IMC), para registrar algún tipo de malnutrición, como sobrepeso, obesidad o bajo peso", señaló.
La estrategia de Manejo Integral de la Nutrición Infantil y en la Adolescencia a través de Grupos de Ayuda Mutua (MINIAGAM) se basa en acciones de orientación y capacitación dirigidas a niñas, niños, madres, padres y personas responsables de su cuidado. Asimismo, aborda la identificación de los determinantes sociales en salud y promueve la educación nutricional saludable en el entorno familiar y escolar.
En la población infantil se implementan acciones integrales como activación física, talleres para la reducción del tiempo frente a pantallas, promoción de alimentación saludable y fomento de hábitos básicos como el lavado de manos. Además, se creó la estrategia MINIMARKET, que compara el costo de un menú no saludable con uno saludable y orienta a madres, padres, cuidadores, docentes, niñas y niños sobre la interpretación del etiquetado de productos de consumo común.
Estas actividades se desarrollan en áreas comunitarias, planteles escolares y albergues mediante pláticas, talleres y seguimiento de casos identificados con sobrepeso u obesidad. Durante 2025, se brindó orientación en alimentación saludable a 16 mil 004 niñas y niños. Además, se brinda atención y seguimiento en unidades de primer nivel para prevenir este padecimiento en la población en general.
Medina Amarillas señaló que, con estas intervenciones, se contribuye a la generación de mecanismos sociales para la reducción de la obesidad y de enfermedades crónicas que pueden presentarse desde edades tempranas si no se previenen los riesgos derivados de una mala alimentación. Asimismo, invitó a los padres de familia a adoptar hábitos saludables para mejorar la calidad de vida de niñas, niños y adolescentes.
Entre las recomendaciones para prevenir la obesidad en la población en general está evitar el consumo de alimentos con alto valor calórico, como grasas saturadas, golosinas, exceso de azúcar y refrescos gaseosos. Asimismo, se recomienda consumir verduras y frutas, ya que contribuyen a una vida sana: contienen pocas calorías, favorecen el buen funcionamiento del organismo, fortalecen las defensas, ayudan a mejorar la memoria, disminuyen el colesterol en la sangre, regulan el azúcar y evitan el estreñimiento.