Sociedad

Instruye SSCBC a más de 300 estudiantes para evitar normalización de violencia

Alumnado de Escuela Secundaria Jorge Salazar Ceballos Número 2.
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RedacciónBC 05-11-2026

ENSENADA.- La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California (SSCBC), aplica de manera permanente el "Modelo Escolar de Prevención de la Violencia y la Delincuencia", con el objetivo de prevenir la normalización de estas conductas entre estudiantes y fortalecer una cultura de respeto, empatía y convivencia pacífica.

Bajo este enfoque, personal de la Subsecretaría del Centro de Prevención Social y de las Violencias con Participación Ciudadana, durante cinco intervenciones, orientó a alrededor de 304 estudiantes de la Escuela Secundaria Jorge Salazar Ceballos Número 2, sobre aquellas manifestaciones que suelen minimizarse o justificarse como parte de la convivencia cotidiana, entre ellas las burlas, los insultos, las amenazas, la exclusión social, la intimidación y las agresiones físicas.

Durante la plática, se enfatizó la importancia de identificar y erradicar conductas agresivas que suelen minimizarse bajo expresiones como "es una broma", "así nos tratamos" o "no pasa nada", debido a que pueden favorecer la normalización de la violencia y generar consecuencias negativas en la estabilidad emocional, integridad y sano desarrollo de la comunidad estudiantil.

Se explicó a las y los alumnos presentes como reconocer a tiempo factores de peligro asociados al acoso escolar, la agresión psicológica y el uso incorrecto de las plataformas digitales, proporcionando herramientas que permitan identificar situaciones de vulnerabilidad, establecer límites saludables y solicitar apoyo en situaciones de riesgo.

Se enfatizó que ninguna conducta o broma es normal ni sana cuando provoca miedo, humillación, aislamiento o afecta la dignidad de otra persona, por lo que resulta fundamental fomentar la empatía, la comunicación asertiva y la resolución pacífica de conflictos.

La SSCBC reitera que la prevención requiere la participación conjunta de docentes, madres, padres de familia y autoridades educativas, a fin de fortalecer los mecanismos de detección temprana, atención y canalización de situaciones que pudieran derivar en manifestaciones de violencia de mayor gravedad.