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Jaque, no jaque mate: advierten que el presupuesto 2027 aguanta por dos cosas que el gobierno no controla

Hacienda armó sus cuentas para el próximo año suponiendo un dólar más caro y un petróleo más barato de los que hay hoy.

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por Uniradio Informa

11/09/2026 20:00 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 10/09/2026

- Mientras el mercado le siga regalando ese margen, hay aire. El día que se acabe, el ajuste no se discute en el Congreso: lo cobra el tipo de cambio, y sin avisar.

TIJUANA.- El Paquete Económico 2027 cuadra. En el papel.

Y cuadra, en buena medida, porque dos variables que ningún funcionario controla —el precio del petróleo y el valor del peso— hoy están jugando del lado del gobierno. 

Esa es la conclusión central del análisis que la Mesa de Análisis de Centros Cambiarios Asociados A.C. preparó sobre el paquete que la Secretaría de Hacienda entregó al Congreso la noche del 8 de septiembre.

La conclusión del documento cabe en tres palabras prestadas del ajedrez: jaque, no jaque mate. Traducido: el gobierno todavía tiene jugadas. Pero la partida se le puede complicar muy rápido, y no precisamente en San Lázaro.

*** El truco que no es truco.

Piénselo como el presupuesto de su casa.

Si usted arma sus cuentas del año suponiendo que va a ganar menos de lo que realmente gana y que el súper le va a salir más caro de lo que le sale, va a terminar con dinero de sobra. No porque sea un genio de las finanzas, sino porque se puso pesimista a propósito. A eso, en el lenguaje de Hacienda, se le llama "supuestos conservadores", y es una práctica normal y sana: más vale que sobre a que falte.

El gobierno hizo justamente eso para 2027. Y le está funcionando mejor de lo que esperaba.

Para calcular cuánto dinero va a entrar por petróleo, Hacienda supuso que la mezcla mexicana promediará 61.8 dólares por barril. El miércoles cerró en 100 dólares, empujada por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Es decir: casi 62% arriba del supuesto oficial.

Y para las proyecciones de finanzas públicas usó un tipo de cambio de 18 pesos por dólar al cierre de 2027 (17.90 en promedio del año). El dólar cotiza hoy alrededor de 16.90 pesos, y acumula una caída de casi 8% en un año. Dicho de otro modo: el peso tendría que perder alrededor de 6% de su valor apenas para llegar a donde Hacienda ya lo tiene apuntado.

Ese es el colchón. Y es doble.

*** Cuánto vale el colchón, en pesos y centavos.

Una cuenta rápida ayuda a dimensionarlo.

Con los supuestos oficiales, cada barril de crudo mexicano le deja al Estado unos 1,106 pesos (61.8 dólares por 17.90 pesos). Con los precios de esta semana, ese mismo barril vale 1,690 pesos (100 dólares por 16.90). Son 53% más pesos por cada barril de los que el presupuesto tiene contemplados.

Es una cuenta de servilleta, hay que decirlo: no considera coberturas petroleras, volúmenes de producción, costos de Pemex ni el hecho de que México importa buena parte de las gasolinas que consume. Pero sirve para entender de qué tamaño es el margen del que estamos hablando.

Del lado cambiario el beneficio es distinto, pero igual de real: un peso fuerte abarata la deuda que el gobierno tiene contratada en dólares, contiene los precios de todo lo que se importa y le da espacio al Banco de México para no mover su tasa. Todo eso hace que las cifras de deuda y de inflación se vean mejor de lo presupuestado.

*** Los números, uno junto al otro.

Variable

Supuesto oficial 2027

Realidad de mercado

Mezcla mexicana (dólares por barril)61.80 (promedio del año)100.00 (9 de septiembre)
Tipo de cambio (pesos por dólar)18.00 al cierre / 17.90 promedio16.90 (9 de septiembre)
Crecimiento del PIBEntre 1.5% y 2.5%1.9% anual al 2T-2026; analistas ven ~1.8% para 2027
Déficit amplio (RFSP, % del PIB)3.9%Analistas lo ubican por arriba de 4%

*** Dónde está la grieta.

Hasta aquí, buenas noticias. El problema es lo que sostiene el otro lado de la ecuación.

Uno: la economía no está creciendo como para pagar la cuenta. El PIB avanzó 1.9% anual en el segundo trimestre de 2026 y acumula apenas 1.2% en el primer semestre. La banca privada calcula alrededor de 1.8% para 2027, por debajo del rango oficial. Y esto importa mucho más de lo que parece: si la economía crece menos, se recauda menos ISR y menos IVA, y el déficit se abre solo, sin que nadie gaste un peso de más.

Dos: la recaudación ya viene fallando. El presupuesto asume ingresos tributarios en máximo histórico —15.9% del PIB, con un crecimiento real de 5.9%, apoyado en un salto de 7.2% real en ISR—. La realidad de este año va en sentido contrario: a julio de 2026, el ISR acumulaba una caída real de 6% y los ingresos tributarios llevaban un rezago de casi 96 mil millones de pesos frente a la meta aprobada. Hacienda no propone una reforma fiscal de fondo, y con elecciones intermedias en 2027 el apetito político por subir impuestos es prácticamente nulo.

Tres: la meta de déficit ya se aflojó. En abril, en los Precriterios, Hacienda prometió bajar el déficit amplio (los RFSP, la medida más completa del hoyo fiscal) a 3.5% del PIB en 2027. En el paquete definitivo la meta quedó en 3.9%. BBVA Research lo leyó como lo que es: el reconocimiento de que un ajuste más profundo era insostenible. Y aun con la meta más suave, los analistas independientes creen que se va a quedar corta.

Cuatro: la deuda sigue subiendo. El saldo histórico de los RFSP pasaría de 54% del PIB este año a 55% el próximo. Y el ajuste que hace cuadrar el mediano plazo recae otra vez sobre la inversión pública: sube 3.5% real en 2027, pero el propio documento la lleva a 1.8% del PIB en 2028 y a 1.5% en 2032, mientras las pensiones suben de 4.7% a 5.1%.

Cinco: las calificadoras ya se movieron. Moody's recortó la nota soberana de México a Baa3 en mayo de 2026, el último escalón antes de perder el grado de inversión. S&P mantuvo la calificación en BBB, pero cambió la perspectiva a negativa. Traducción: están observando.

*** La trampa: lo que salva también es lo que amenaza.

Aquí está el nudo de todo el asunto, y es lo más interesante del análisis.

El petróleo a 100 dólares le está llenando la alcancía al gobierno mexicano. Pero ese mismo petróleo a 100 dólares es la razón por la que la inflación se está reactivando en Estados Unidos y por la que la Reserva Federal, bajo la conducción de Kevin Warsh, está a un paso de subir su tasa de interés el 16 de septiembre. Los mercados de futuros ya lo dan por descontado.

¿Y qué pasa cuando la Fed sube y el Banco de México se queda quieto en 6.50%? Que la diferencia de tasas entre los dos países se achica, los capitales encuentran menos atractivo en quedarse en pesos y la moneda mexicana pierde su principal soporte.

O sea: la misma jugada que hoy financia el presupuesto es la que puede tumbar al peso que hoy abarata la deuda. Las dos cartas están conectadas.

***¿Y esto a mí en qué me pega?

Si usted no sigue los mercados, la pregunta legítima es qué tiene que ver todo esto con su quincena. Bastante.

Cuando un gobierno ya no puede ajustar sus cuentas por la vía formal —subiendo impuestos o recortando gasto—, el ajuste termina llegando por la puerta de atrás: el tipo de cambio. Y esa vía no se vota, no se anuncia y no se negocia. Simplemente ocurre.

Un peso que se debilita significa que la despensa importada sube, que la gasolina sube, que la pantalla, el celular y las refacciones suben. En la frontera el efecto es todavía más directo: con un dólar fuerte, cruzar a comprar a San Diego deja de convenir, pero las remesas y los sueldos pagados en dólares rinden más de este lado. Con un dólar débil, como el de hoy, pasa exactamente lo contrario.

Por eso el mensaje del análisis no es catastrofista, pero tampoco tranquilizador: el colchón existe, y hoy es grueso. Pero es prestado.

*** Las fechas que hay que apuntar.

  • 16 de septiembre — Decisión de la Reserva Federal. El mercado se inclina por un alza de 25 puntos base.
  • 24 de septiembre — Decisión del Banco de México. El consenso espera que mantenga la tasa en 6.50%.
  • 20 y 31 de octubre — Diputados y Senado deben aprobar la Ley de Ingresos 2027.
  • 15 de noviembre — Fecha límite para aprobar el Presupuesto de Egresos 2027.

*** En corto.

El gobierno llegó al Paquete Económico 2027 con dos comodines en la mano: un petróleo caro que no presupuestó y un peso fuerte que tampoco. Con esas dos cartas, las cuentas cierran y el discurso de disciplina fiscal se sostiene.

El asunto es que ninguna de las dos depende de una decisión tomada en Palacio Nacional. Dependen de una guerra en Medio Oriente y de lo que decida un banco central en Washington.

Jaque, no jaque mate. Todavía hay tablero. Pero el día que el peso y el crudo dejen de ser generosos al mismo tiempo, el ajuste no pasará por el Congreso ni por un boletín de Hacienda. Pasará directo por el tipo de cambio, y sin aviso previo.

 

 

Fuentes: Secretaría de Hacienda y Crédito Público (Criterios Generales de Política Económica 2027), Banco de México, INEGI, Pemex, Banamex Estudios Económicos, BBVA Research, El Financiero, Investing.com, Bloomberg Línea. Cotizaciones al cierre del 9 de septiembre de 2026.

Análisis base: Mesa de Análisis · Centros Cambiarios Asociados A.C. · Corredor Tijuana-San Diego. Edición especial, 9 de septiembre de 2026.

Este material es informativo y didáctico. No constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.