Sociedad

#Tijuana

Nuevo Código Nacional redefine la justicia familiar y apuesta por modelos restaurativos: experta Cetys

El código reconoce que los conflictos familiares van más allá del aspecto legal e incluyen afectaciones emocionales, explica Experta CETYS

Justicia familiar
Justicia familiar Archivo

por Redacción

01/01/2026 04:00 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 29/12/2025

TIJUANA.- La entrada en vigor del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares representa un avance clave para el sistema jurídico mexicano, menciona la Dra. Amanda Columba Real Beltrán, profesora de tiempo completo en CETYS Universidad Campus Mexicali. Al dejar atrás los modelos basados en la confrontación para abrir paso a una justicia más colaborativa. Esta reforma no solo unifica los procedimientos civiles y familiares en el país, también impulsa un diálogo abierto y orientado a la reparación del daño, una pieza central cuando hablamos de fortalecer el ámbito familiar.



Anteriormente, explica la Experta CETYS, los procesos legales se han concebido como disputas donde cada parte busca ganar y delegar en un tercero la solución. Sin embargo, este enfoque generaba tensión, desgaste emocional y resultados poco satisfactorios, especialmente cuando niñas, niños y adolescentes estaban involucrados. El nuevo código propone dinamizar estos procedimientos y hacerlos más eficientes, reduciendo costos, tiempos y el impacto emocional.



Es por eso que, en este nuevo ordenamiento, los mecanismos alternativos de solución, especialmente la justicia restaurativa, pasan al centro del proceso. Este enfoque busca sanar las relaciones dañadas, reducir los efectos de la confrontación y reconstruir vínculos familiares mediante el diálogo inclusivo, la empatía y el acompañamiento profesional. Como señala la Dra. Real Beltrán: "La justicia restaurativa no se enfoca en quién tiene la razón, sino en cómo reparar el daño causado y reconstruir el entorno familiar".

 

El código reconoce que los conflictos familiares van más allá del aspecto legal e incluyen afectaciones emocionales. Por ello, se promueve que las partes involucradas participen activamente, reconozcan el conflicto y asuman su papel en la búsqueda de soluciones. Aunque no es un mecanismo obligatorio, sí genera beneficios importantes. No obstante, se excluyen casos graves como los relacionados con violencia sexual contra menores.

 

Asimismo, el ordenamiento garantiza principios como legalidad, imparcialidad, voluntariedad, confidencialidad, flexibilidad y acceso a la información. Además, protege los derechos de niñas, niños y adolescentes, evitando cualquier acuerdo que implique renunciar a ellos. Tal como destaca la experta: "La reforma abre la puerta a procesos más humanos, que protegen la dignidad familiar y promueven soluciones sostenibles."

 

Al final, esta transformación no solo busca hacer más eficiente la justicia, sino impulsar un cambio cultural donde la ciudadanía participe activamente en la resolución de sus conflictos. El Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares marca una ruta hacia una justicia más humana, efectiva y orientada a la convivencia social pacífica.