por Alberto Elenes
10/08/2026 10:00 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 10/08/2026
- Quemaron tres piñatas con las leyendas "ICE Asesino", "ICE Traidor" e "ICE Salvaje".
- Activistas sostienen que la disminución de deportaciones por Baja California no significa que la crisis migratoria haya terminado.
TIJUANA. — Las llamas consumieron tres piñatas que simulaban ser agentes migratorios estadounidenses...
Sobre cada una había una acusación distinta: "Asesino"... "Traidor"... y "Salvaje".
Fue la forma en que organizaciones defensoras de migrantes protestaron en Tijuana contra las políticas migratorias de Estados Unidos y lo que califican como abusos durante las detenciones.
La quema simbólica ocurrió durante la conmemoración de los 13 años del primer campamento instalado en esta frontera para recibir a mexicanos deportados.
"Nosotros simbólicamente lo que hacemos porque somos pacíficos, no promovemos la violencia. Entonces quemarlos es eso, que se van a ir al infierno. Trajimos la piñata del ICE asesino, del ICE traidor y del ICE salvaje", Sergio Tamai, presidente fundador de Ángeles sin fronteras
Pero detrás de las consignas hay historias que comenzaron mucho antes de esta protesta...
Es el caso de Israel Rodríguez Mora.
Nació en Jalisco... pasó 23 años de su vida en Estados Unidos y fue deportado en julio de 2012.
Hoy, 13 años después, permanece en Tijuana.

"Soy deportado desde julio del 2012, 13 años, pues mira, me deportaron por mi culpa, ¿verdad? no ha sido fácil, aquí no tengo planes para el futuro, como tener una familia, ya la tengo, allá tengo una niña y un niño. Planeo trabajar en un call center por el resto de la vida", Israel Rodríguez Mora, migrante deportado
Israel tiene dos hijos en Estados Unidos...
Cuando fue deportado, su hija tenía apenas dos años... hoy tiene 15.
Su hijo tenía cuatro... ahora tiene 17.
Y aunque conserva la posibilidad de buscar un perdón migratorio para intentar regresar, asegura que el costo está fuera de sus posibilidades.
Por ahora, Tijuana se convirtió en el lugar donde reconstruye su vida.

Las organizaciones que trabajan con personas deportadas aseguran que historias como ésta muestran que la problemática no termina cuando una persona cruza de regreso a México.
Y advierten que, aunque actualmente llegan menos deportados a esta frontera, eso no significa que las deportaciones hayan desaparecido.

"No ha habido tantas deportaciones por esta frontera, pero también del sur hacia el norte, no tenemos muchos migrantes que estén llegando aquí a la ciudad fronteriza. - Pero el hecho de que no estén llegando migrantes a la frontera, al menos como lo estábamos viendo, ¿no quiere decir que haya terminado la crisis para la frontera norte de México, al menos para Tijuana o para Baja California? - No, yo creo que la situación sigue igual", José María García Lara, coordinador de la Alianza Migrante de Tijuana
Los activistas explican que una parte importante de los mexicanos deportados ya no llega directamente a Baja California...
Son trasladados por vía aérea a la Ciudad de México o a la frontera sur.
Por eso también cuestionan la atención que reciben quienes sí llegan a Tijuana.
Particularmente, piden ampliar el tiempo de estancia en el albergue Flamingos, donde actualmente los deportados pueden permanecer por un periodo limitado.
Para los activistas, no basta con recibirlos...
También necesitan tiempo y herramientas para decidir qué harán después de una deportación.

Y mientras las organizaciones piden una política de atención más amplia, quienes viven el fenómeno en carne propia describen una realidad marcada por la separación familiar y la incertidumbre.
"Está cada vez peor, porque antes te tenías que cuidar de la migra para ingresar a Estados Unidos; ahorita te tienes que cuidar de la migra y te tienes que cuidar de la migra mexicana que es la Guardia Nacional", Hugo Castro, fundador de SOS Migrante
La protesta terminó con las tres figuras convertidas en cenizas...
Pero para las organizaciones convocantes, el problema que representan sigue intacto.
Trece años después del primer campamento para deportados en Tijuana... aseguran que la migración no desapareció.
Cambió de ruta... cambió de escenario... pero dejó las mismas historias de familias separadas y vidas que tuvieron que comenzar de nuevo.