VIDEO.- Desaladora en Rosarito resolverá "cuello de botella" en la economía de la región: AIMO
El sector productivo advierte que la escasez y los cortes del suministro han golpeado tanto a las líneas de producción como a los hogares de miles de trabajadores.
TIJUANA. - Tras el anuncio oficial sobre el arranque de obras de la planta desaladora en Playas de Rosarito, el sector industrial de Tijuana celebró la cristalización del proyecto al considerarlo un paso determinante para garantizar la competitividad, la atracción de inversiones y la estabilidad operativa en la zona costa de Baja California.
Para los industriales, la falta de certidumbre en el abasto de agua se había consolidado como la principal limitante para la expansión de las empresas y el bienestar de las familias frente a los constantes cortes en el servicio.
"Es un proyecto anhelado por todos los tijuanenses y por todos los bajacalifornianos. Nosotros siempre hemos considerado que el agua es uno de los factores que limita el desarrollo económico de la región. Si vamos a tener ya el suministro de agua mediante la desaladora, yo creo que va a ser un factor que va a aliviar una gran carencia del estado, tanto para el desarrollo de la vida normal del ciudadano común, como para el desarrollo industrial", José Luis Contreras Valenzuela, Presidente de la AIMO
El líder empresarial remarcó que resulta insostenible que una metrópoli con el peso económico e industrial de Tijuana continúe sufriendo suspensiones prolongadas del recurso, por lo que urgió a que las obras se ejecuten en tiempo y forma.
"El agua es un líquido vital para todos y nos afecta en todos los sentidos. No es posible que una ciudad como Tijuana, con este nivel de desarrollo en México, tengamos problemas de suspensión de servicio de agua por horas o por días. Viene a resolver un tema que era un potencial cuello de botella tremendo, es más, para el desarrollo de la población misma".
El sector manufacturero concluyó que resolver el rezago hídrico permitirá a la región fronteriza ofrecer certeza a nuevas inversiones y mantener su ritmo productivo sin comprometer las necesidades básicas de la población.