por Alberto Elenes
18/03/2026 10:00 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 18/03/2026
Los decomisos en el primer trimestre de 2026 superan las proyecciones anuales, con un alto impacto en Tijuana y Tecate.
TIJUANA.- Bajo las intensas sierras de corte y maquinaria pesada, miles de instrumentos de muerte quedaron reducidos a chatarra en la explanada del Cuartel Morelos. Se trata de la destrucción de 1,762 armas de fuego —500 largas y 1,262 cortas—, un arsenal que es resultado directo de la operatividad en las calles de Baja California. El General Laureano Carrillo advierte que el flujo de armas no se detiene.
"El año pasado decomisamos más de 1,500 armas en el estado, y este año sí estamos notando una mayor cantidad de aseguramientos. En lo que tenemos de enero, febrero y marzo, llevamos ya casi 300 armas aseguradas, lo que nos indica que estaríamos por encima del año pasado", dijo el Gral. Laureano Carrillo, secretario de seguridad de BC.
La preocupación de las autoridades radica en la procedencia y el poder de este arsenal. El rastro apunta consistentemente hacia el norte, con calibres diseñados para la guerra que cruzan la frontera para alimentar el conflicto entre células delictivas.


"Es importante también mencionar que hemos asegurado armas de grueso calibre, hemos asegurado calibre .50 precisamente en esta semana que acaba de transcurrir... lo que sí sabemos también, con datos de las propias fiscalías, es que un 70% pues son de fabricación norteamericana".
Tijuana encabeza la lista nacional en aseguramientos. Para el alcalde Ismael Burgueño, estos resultados son fruto de una estrategia unificada que busca asfixiar la capacidad operativa de los grupos criminales.
"Tijuana es el municipio que más armas ha retenido a nivel nacional. Yo creo que es una coordinación partiendo de la Sedena, que ha hecho una excelente labor en coordinación con el Estado, la Federación... Es un trabajo en conjunto que se está realizando con Marina, Sedena, Guardia Nacional", expresó Ismael Burgueño, alcalde de Tijuana.


Más allá de la logística militar, este acto busca enviar un mensaje contundente de legalidad en una región donde el crimen ha intentado innovar con drones y artefactos explosivos artesanales.
"La destrucción de armamento no debe entenderse únicamente como la eliminación de objetos físicos. Se trata también de un acto que reafirma el compromiso colectivo de construir un entorno donde prevalezca la legalidad, el respeto y la convivencia pacífica", comentó José Guadalupe Guzmán, comandante 28 batalleón infantería
Además del armamento, se destruyeron casi 50 mil cartuchos y más de mil cargadores, equipo que ya no podrá ser utilizado para causar daño a la población.
Con esta destrucción se garantiza que estas piezas no vuelvan a circular en las calles. Sin embargo, mientras el 70% del armamento siga llegando desde el país vecino, la batalla por el control de la frontera y la seguridad de Baja California seguirá siendo una tarea de todos los días.





