Pudo ser de Pumas, pero el destino lo convirtió en leyenda del América
Guillermo Ochoa está por recibir un homenaje en el estadio Banorte, cuando el América enfrente al Pachuca este domingo, pero su historia con las Águilas estuvo cerca de no comenzar.
En una entrevista con integrantes de Fuerza Regida, el guardameta reveló que de niño apoyaba al Atlas y que, al mudarse a la Ciudad de México, estuvo cerca de incorporarse a Pumas.
"A los 10 años me fui a vivir a la Ciudad de México por trabajo de mi papá. En ese momento nunca creí que iba a jugar futbol, pero yo se lo pedí a mi papá, le dije: 'Consígueme una escuela' y estuve a 30 minutos de jugar en los Pumas", recordó.
Por los horarios escolares y la cercanía, América terminó siendo la opción viable. Aquella decisión marcó el inicio de una trayectoria que lo convirtió en uno de los referentes históricos del club.