Después de más de un año intentando vender su lujosa mansión de Beverly Hills, Ben Affleck y Jennifer Lopez han decidido retirar la propiedad del mercado inmobiliario, poniendo fin a una prolongada saga de especulación y pérdidas potenciales vinculada a su anterior vida en pareja.
La espectacular propiedad, que cuenta con alrededor de 12 habitaciones, 24 baños y espacios premium como cancha de tenis y pabellón deportivo, había sido puesta oficialmente a la venta tras la separación formal de la pareja en 2025, después de que su matrimonio llegara a su fin.
La mansión fue adquirida originalmente por Affleck y Lopez en mayo de 2023 por más de 60 millones de dólares, y desde el inicio se convirtió en la residencia conyugal más comentada de Hollywood por su tamaño, diseño y lujo. Tras su divorcio, ambos acordaron intentar venderla con el objetivo de dividir el producto de la venta, pero el mercado no respondió como ellos esperaban.
Inicialmente, la casa fue listada en julio de 2024 con un precio de alrededor de 68 millones de dólares, pero las ofertas y el interés de posibles compradores fueron escasos. En respuesta a la falta de movimiento, la pareja decidió reducir el precio varias veces, incluso hasta cerca de 59.95 millones, intentando captar la atención de inversionistas o familias con un perfil dispuesto a pagar por una propiedad de este nivel.
Pese a los ajustes en el precio, la mansión no logró concretar una venta, ante lo cual los exesposos optaron por retirarla de los listados públicos desde julio de 2025.
Aunque sigue siendo posible que Affleck y Lopez intenten vender la propiedad de nuevo en el futuro por ahora la mansión de Beverly Hills queda como un recordatorio de cómo incluso íconos del espectáculo pueden enfrentar desafíos cuando se trata de bienes raíces de alto lujo.


