Jennifer Garner ofreció declaraciones sinceras sobre su divorcio de Ben Affleck, uno de los episodios más comentados de Hollywood en los últimos años.
En una entrevista con Marie Claire UK, Garner se refirió a cómo vivió y procesó la separación que oficialmente se concretó en 2018 tras haberse separado en 2015 después de una década de matrimonio.
Durante la conversación, la actriz, de 53 años, afirmó que la parte más dolorosa de la ruptura no fue la atención mediática ni los rumores, sino el rompimiento de su familia y el fin de una "verdadera asociación y amistad" con Affleck.
"Lo verdaderamente difícil fue aceptar que una familia dejaba de existir tal como la conocía... Lo difícil fue la realidad. La ruptura de una familia fue lo difícil. Perder una verdadera relación y amistad fue lo difícil", recalcó.
Garner explicó que el escrutinio de la prensa y los comentarios públicos sobre su vida privada son algo que evita deliberadamente, especialmente cuando involucra a sus tres hijos con Affleck: Violet Anne (20), Seraphina Rose (17) y Samuel (13).
Aseguró que enfocarse en chismes o especulaciones "no le sirve" y que prefiere centrar su energía en lo que realmente importa: su familia y su círculo íntimo.
La actriz destacó que, años después del divorcio, ella y Affleck han logrado establecer una dinámica de co-parentalidad basada en la calma, el respeto y la equidad, lo cual no imaginaba que fuera posible tras la ruptura.
También compartió que el proceso le enseñó a valorar aún más sus relaciones personales fuera de lo mediático, reforzando su red de apoyo entre amigos y familiares, quienes considera su verdadera fuente de resiliencia.