Julio Iglesias ha interpuesto una demanda de conciliación contra Yolanda Díaz, vicepresidenta de España, en respuesta a unas declaraciones que, según su defensa, han dañado gravemente su honor, reputación e imagen pública.
El procedimiento, presentado ante el Tribunal de Instancia de Madrid, es el primer paso legal con miras a una posible querella si no se alcanza un acuerdo entre las partes.
El centro del conflicto son unas manifestaciones que Díaz hizo en enero pasado en redes sociales y durante una entrevista televisiva, en las que apoyó los testimonios de dos extrabajadoras del cantante y describió esos relatos como "escalofriantes", vinculándolos con supuestos abusos sexuales y condiciones de "esclavitud" hacia trabajadoras domésticas. Iglesias sostiene que esas afirmaciones, difundidas sin una investigación judicial concluyente, constituyen "injurias con publicidad y calumnias".
La demanda exige que Díaz rectifique públicamente sus comentarios en los mismos medios y franjas horarias donde los emitió, reconozca el daño causado y lo indemnice por el perjuicio moral y social derivado de sus declaraciones.
El abogado de Iglesias, José Antonio Choclán, argumenta que, como alto cargo público, la vicepresidenta vulneró el derecho a la presunción de inocencia al presentar opiniones personales como si fueran hechos probados.
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Según el escrito presentado, Díaz publicó un mensaje en su cuenta de la red social Bluesky el 13 de enero en el que enfatizó testimonios periodísticos sobre las acusaciones contra Iglesias. Además, al día siguiente durante una entrevista en la televisión pública española (TVE), la ministra habría reiterado apoyos a las denuncias sin considerar que la Fiscalía había archivado la denuncia por falta de jurisdicción, al tratarse de hechos presuntamente ocurridos fuera de España.
La demanda de conciliación es un requisito previo legal a la interposición de una querella por "injurias y calumnias", y de no lograrse la retractación, Iglesias advierte la posibilidad de continuar el proceso por la vía penal. El cantante y su defensa argumentan que las declaraciones de Díaz han generado un "juicio paralelo" que ha afectado profundamente la percepción pública de su persona, violando su derecho al honor y su presunción de inocencia.


