Phil Collins compartió uno de los episodios más difíciles de su vida al revelar que estuvo al borde de la muerte debido a las graves consecuencias de su adicción al alcohol.
En una reciente entrevista, el cantante confesó que en 2024 permaneció hospitalizado durante siete meses después de sufrir un fallo multiorgánico que puso en riesgo su vida y obligó a los médicos a considerar medidas extremas para mantenerlo con vida.
Collins, de 75 años, recordó que la crisis comenzó tras una recaída en su alcoholismo. El cantante explicó que su consumo se volvió incontrolable al grado de comenzar el día bebiendo vino, sin ser plenamente consciente de la gravedad de su situación. Con el paso de las semanas, el daño provocado por el alcohol afectó órganos vitales como el páncreas y los riñones, lo que derivó en una prolongada hospitalización en Suiza.
El artista relató que hubo momentos en los que su estado era tan delicado que familiares y amigos acudieron al hospital para despedirse de él.
"La gente venía a decirme adiós", recordó Collins, quien además reveló que los médicos llegaron a valorar la posibilidad de mantenerlo con soporte vital debido al deterioro que presentaba. Sin embargo, aseguró que no conserva recuerdos de esa etapa, ya que permaneció inconsciente durante buena parte de la crisis.
Reconoció que esta experiencia lo obligó a reflexionar sobre el impacto que el alcohol tuvo en su vida personal y familiar. El músico admitió que, durante varios años, fue un padre y esposo ausente debido a sus adicciones, una situación que afectó profundamente la relación con sus hijos. No obstante, afirmó que con el tiempo ha logrado reconstruir esos vínculos, especialmente con su hija, la actriz Lily Collins, con quien mantiene una relación mucho más cercana.
