Interpol ficha a Rocha y acusados por EU
CIUDAD DE MÉXICO, mayo 22 (EL UNIVERSAL).- La presidenta Claudia Sheinbaum informó que se emitieron fichas rojas de la Interpol para detener y extraditar al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; al senador de Morena, Enrique Inzunza, y a los otros acusados de tener presuntos vínculos con el narcotráfico, por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, si abandonan el país.
"Hay una orden de aprehensión por parte del gobierno de Estados Unidos, eso hace que se alerten fichas rojas por parte del Interpol, eso es el gobierno de Estados Unidos, si ellos llegaran a salir de México, otros países, a partir de la alerta roja que emitió el gobierno de Estados Unidos, pudieran llegar a detenerlos", explicó.
En conferencia de prensa en Palacio Nacional, dijo desconocer el paradero de los acusados por el gobierno estadounidense, exceptuando a Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, y Enrique Díaz, exsecretario de Administración y Finanzas de la misma entidad, quienes ya están detenidos en Estados Unidos.
"La fiscalía abre una investigación, entonces, ellos desarrollarán su investigación, pero no hay nada legal que nos obligue a que nosotros tengamos una vigilancia particular sobre alguna, con las otras personas", afirmó.
Sin embargo, aseguró que la Guardia Nacional mantiene la protección a Rocha Moya, y que éste se encuentra en dicha entidad.
"Entiendo que hay vigilancia, como hay para cualquier persona que la solicite, y a partir de una evaluación de riesgos, sí entiendo que sí. [¿Está en Sinaloa?], sí, entiendo que sí, está en su casa", dijo.
En el caso del senador Enrique Inzunza, quien no ha solicitado licencia y tampoco se ha presentado a trabajar en el Senado, la Presidenta refirió que no tiene información sobre si tiene protección del gobierno de México.
"No tengo información, pero pregunto. No tengo conocimiento del senador, supongo que no porque no se ha mencionado".
La Mandataria confirmó que Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega se entregaron de manera voluntaria a las autoridades de Estados Unidos, y sin intervención del gobierno mexicano.
"Ellos decidieron, ellos, entregarse. Las dos personas que entraron en contacto con el gobierno de Estados Unidos se entregaron". Sheinbaum Pardo insistió en que se trató de una determinación personal y afirmó que corresponde a los involucrados explicar los motivos.