por El Universal
14/04/2026 19:25 / Uniradio Informa Baja California / Negocios / Actualizado al 14/04/2026
El presidente del Consejo Rector de la Tortilla Tradicional Mexicana, Sergio Jarquín, afirmó que no existe justificación para un incremento generalizado en el precio de la tortilla en México.
El maíz se encuentra en uno de los niveles más bajos de los últimos años, con una diferencia de alrededor de 2 mil pesos por tonelada respecto a periodos anteriores de alza.
El gas LP, otro insumo clave, registra un precio promedio de 10.50 pesos por litro, muy por debajo de los casi 16 pesos que alcanzó hace tres años, explicó.
"El precio de las tortillas está liberado", explicó.
"En cuanto a las harineras que anuncian incrementos, como parece ser el caso de Maseca del grupo Gruma, nosotros ya revisamos el tema porque todos sabemos que el precio del maíz es de los más bajos en muchos años. En lo personal, creo que no hay justificación para subir más el precio de la harina".
Jarquín recordó que el último ajuste significativo ocurrió hace tres años, cuando el gas LP llegó a casi 16 pesos y el maíz superaba los 8 mil pesos por tonelada.
En ese entonces, la combinación de esos tres insumos principales —harina, maíz y gas— provocó tres incrementos sucesivos. Hoy, la situación es distinta: el maíz bajó de forma notable y el gas solo ha subido centavos.
Según sus cálculos, cualquier ajuste posible por el aumento en la harina no debería superar el 1.30% del costo total de producción.
"El impacto no es tan fuerte", señaló.
El costo promedio de producción actual no rebasa los 16 pesos por kilo, mientras que el precio de venta en el centro del país promedia 22 pesos.
El dirigente recomendó a los tortilleros realizar un ejercicio preciso: comparar cuánto cuesta elaborar un kilo de tortilla hoy frente a hace tres años.
"Saque su costo de producción conforme a las condiciones del mercado y ajuste lo que sea viable. No se dejen llevar por falsas informaciones que pueden causar problemas", advirtió.
Jarquín insistió en que cada productor decide según su realidad, pero debe justificar cualquier cambio con documentación.
"Hacia abajo es lo mismo: no puedes vender más barato de lo que cuesta hacer la tortilla, porque también eres sujeto de investigación".
La organización que preside tiene presencia en 24 estados de la República y están adheridas más de 125 mil unidades económicas; firmó el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Jarquín mencionó que ya conversó con la mandataria y con el secretario de Agricultura sobre la preocupación por el posible impacto del aumento de harina en las zonas donde se utiliza 100% harina industrial, principalmente en el centro del país, donde se concentra la mayor cantidad de tortillerías que trabajan con maíz nixtamalizado tradicional.
"Nosotros trabajamos para que los mexicanos tengan una tortilla de calidad, con una industria regulada y ordenada", mencionó.
"Aquellos que difunden mensajes diarios de alzas sin sustento o tienen otra mentalidad o intereses ajenos al beneficio de la industria y de los consumidores".
Mientras algunos sectores de la industria de la masa advierten posibles alzas de entre 2 y 4 pesos por kilo a partir del 15 de abril debido al ajuste anunciado por Maseca (450 pesos por tonelada de harina), el Consejo Rector de la Tortilla Tradicional Mexicana mantiene que las condiciones del mercado —con maíz barato y gas estable— no obligan a un incremento general.
"La decisión final recae en cada tortillero, pero debe sustentarse en costos reales y no en rumores. La tortilla sigue como alimento básico para millones de familias mexicanas, y la estabilidad de su precio depende de la formalidad y la transparencia en toda la cadena", expresó.