Sociedad

Ensenada debe anticipar demanda de agua y energía para asegurar su crecimiento: CCEE

Baja California contempla 90 mil 191 millones de pesos en infraestructura eléctrica entre 2023 y 2030.
. .
Redacción 24-08-2026

- El sector empresarial participa en la construcción de un diagnóstico estatal para dimensionar las necesidades futuras de agua, electricidad y gas natural, así como las fuentes e infraestructura que permitan sostener nuevas inversiones y actividades productivas.

- Para Ensenada están proyectadas las subestaciones San Simón Banco 2 y Valle Dorado Banco 1, que sumarían 50 MVA de capacidad.

 

ENSENADA.— Ensenada debe anticipar desde ahora sus necesidades de agua, energía eléctrica y gas natural para evitar que la falta de infraestructura limite el crecimiento económico, la llegada de inversiones y la expansión de las actividades productivas durante los próximos años, señaló Julio Salinas López, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada (CCEE).

 

Informó que representantes de las cámaras y organismos que integran el CCEE sostuvieron una reunión de trabajo con Alberto Josué Valenzuela, director de Proyectos Estratégicos de Inversión de la Secretaría de Economía e Innovación de Baja California, donde fue presentado el proyecto para elaborar el Diagnóstico de la Demanda Hídrica y Energética de Baja California.

 

Salinas López explicó que el estudio permitirá dimensionar las necesidades presentes y futuras de los sectores económicos en tres componentes fundamentales para su operación: agua, energía eléctrica y gas natural, con el propósito de identificar oportunamente la infraestructura que deberá desarrollarse.

 

En materia eléctrica, destacó que Baja California contempla inversiones por 90 mil 191 millones de pesos entre 2023 y 2030, mientras que para Ensenada están consideradas las subestaciones San Simón Banco 2 y Valle Dorado Banco 1, con una capacidad conjunta proyectada de 50 MVA.

 

EL AGUA DEBE PLANEARSE CON FUENTES PROPIAS Y ALTERNATIVAS

 

El presidente del CCEE señaló que durante la reunión también se puso sobre la mesa el abastecimiento de agua como uno de los principales retos para el crecimiento futuro de Ensenada.

 

Indicó que, si bien está proyectada la planta desaladora de Playas de Rosarito y su aportación tendrá impacto en el sistema estatal, Ensenada debe prepararse con una visión de largo plazo y no depender exclusivamente de una sola fuente de suministro.

 

Entre las alternativas planteadas se encuentran evaluar nuevas fuentes de abastecimiento, ampliar las posibilidades de desalación, incrementar el tratamiento y reúso de aguas residuales para actividades industriales y agrícolas, así como analizar esquemas que permitan fortalecer y recuperar acuíferos mediante el aprovechamiento de agua tratada.

 

Salinas López sostuvo que conocer con anticipación cuánto crecerá la demanda permitirá vincular la planeación económica con las inversiones necesarias en infraestructura hídrica y energética.

 

El objetivo, puntualizó, es que Ensenada pueda ofrecer condiciones suficientes de agua y energía para el desarrollo de la industria, agricultura, turismo, comercio y servicios, evitando que la falta de estos recursos se convierta en un freno para nuevas inversiones o para la expansión de las empresas ya establecidas.