30/01/2026 08:09 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 30/01/2026
CULIACÁN, Sin.- A tres días de haber sido víctima de un atentado a balazos cerca de sus oficinas, en la capital del estado, el estado de salud del dirigente del Partido de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres, es reportado como complicado, en tanto que la diputada Elizabet Montoya Ojeda se repone en un hospital de una grave lesión en un ojo.
El personal médico que lo atendía en una clínica privada, ubicada en la colonia Gabriel Leyva en Culiacán, autorizó el jueves pasado el traslado del líder de movimiento naranja a un hospital de alta especialidad, en la misma ciudad, para continuar en terapia intensiva, dada la gravedad de la lesión que presentó en la cabeza.
Los miembros del Congreso del Estado se pronunciaron porque este ataque a dos de sus compañeros de curul que integran el grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano no quede impune y las autoridades judiciales logren aclararlo a la brevedad posible.
Roxana Rubio Valdez, del grupo parlamentario de Acción Nacional, lamentó que la violencia que se acentúa llegue hasta las figuras políticas, como es el caso de los diputados locales, por lo que urge una acción contundente para frenar la situación que se presenta.
La presidenta de la Junta de Coordinación Política del Poder Legislativo, la diputada local de Morena, Teresa Guerra Ochoa, lamentó que dos miembros de la actual legislatura hayan sido víctimas de un atentado que los mantiene en hospitales, uno de ellos en una situación difícil de salud.
Dijo que el reclamo es que haya pronto una respuesta al esclarecimiento de los hechos, en los que resultaron con heridas graves junto al chofer de Sergio Torres y un castigo a los responsables.
La tarde del miércoles pasado, recién habían abandonado la sede del Congreso del Estado, en donde participaron en la glosa del Cuarto Informe de Gobierno, los diputados Torres Félix y Montoya Torres fueron blanco de disparos cerca de sus oficinas.
Sus atacantes los sorprendieron cuando circulaban sobre la avenida Niños Héroes, conocida como malecón viejo, y a escasos metros antes de llegar a la sede de su partido les dispararon en varias ocasiones desde dos puntos distintos, por lo que tuvieron que ser trasladados a hospitales por separado.

