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Forma en que operan algunos centros de rehabilitación en Tijuana podrían configurar el delito de secuestro: Fedabo BC

Denuncian que en algunos anexos personas son internadas sin consentimiento, lo que consideran una violación a derechos humanos.

Centro de rehabilitación Jireh
Centro de rehabilitación Jireh Octavio Fabela

por Octavio Fabela

14/05/2026 13:45 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 13/05/2026

TIJUANA.- La forma en que operan algunos centros de rehabilitación podría configurar delitos como privación ilegal de la libertad e incluso secuestro, advirtió David Rincón, Presidente de la Federación de Barras y Colegios de Abogados de Baja California (Fedabo BC).

Explicó que en diversos anexos las personas son internadas por decisión de familiares sin otorgar consentimiento, situación que consideró ilegal y violatoria de derechos fundamentales.

"Eso se da en muchos centros llamados de rehabilitación, donde incluso la familia lleva a la persona enferma, o que ellos consideran que está enferma por alguna adicción o por el alcohol y los internan sin el consentimiento de la persona enferma. Entonces, esa internación es ilegal y ahí se pudiera dar un delito que se llama privación ilegal de la libertad", señaló.

Señaló que algunas brigadas recorren calles para recoger personas con aparentes problemas de adicción y trasladarlas a centros de rehabilitación sin autorización previa.

Indicó que al privar de la libertad a una persona sin su consentimiento podrían actualizarse conductas sancionadas por la ley, independientemente de la intención de rehabilitación.

"Otros centros también lo hacen. Andan en la calle con sus vehículos y sus brigadas y si ven gente que ellos consideran que es alcohólica o drogadicta, la suben. Ahí ya la están privando de la libertad porque la persona no dio su consentimiento", agregó.

David Rincón añadió que en ciertos casos se solicita dinero a familiares para liberar o mantener contacto con las personas internadas, bajo el argumento de aportaciones voluntarias.

Consideró que cuando esas cuotas son condicionadas para recuperar la libertad de una persona, la conducta podría escalar jurídicamente hasta el delito de secuestro.

"La llevan a su centro y luego cuando los familiares lo andan buscando, solicitan una donación o una supuesta donación, voluntariamente a fuerzas. Entonces, cuando esa donación se convierte en forzosa, ahí pudiéramos hablar de secuestro, porque el delito de secuestro es privar a alguien de su libertad y pedir dinero a cambio para soltarlo", concluyó.