por El Universal
04/11/2026 13:02 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 04/11/2026
MÉXICO.- La tasa de víctimas de extorsión en México aumentó 65% entre 2015 y 2026, mientras que 85% de los casos registrados se concentra en las principales regiones productivas del país y apenas 42 municipios acumulan la mitad de las víctimas, revela un informe de México Evalúa, que advierte que el delito no ha disminuido pese a la estrategia federal para combatirlo.
El estudio "Comportamiento de la extorsión por regiones económicas, 2015-2026" documenta que entre enero y septiembre de este año se registraron 8 mil 551 víctimas, equivalentes a una tasa de 6.36 por cada 100 mil habitantes. Aunque los homicidios han disminuido, la extorsión se mantiene en niveles elevados desde 2022.
Advierte que la Estrategia Nacional contra la Extorsión, presentada por el gobierno federal en julio de 2025, no ha conseguido contener la expansión territorial del delito. Mientras en las ocho entidades consideradas prioritarias las víctimas disminuyeron 13% entre 2025 y 2026, en el resto del país aumentaron 30%.
De hecho, seis de las nueve entidades con mayores tasas de extorsión quedaron fuera de las prioridades federales: Morelos, Zacatecas, Colima, Querétaro, Baja California Sur y Tabasco. Las primeras tres entidades mencionadas en el informe con máximos históricos son Morelos, Querétaro y Colima, que alcanzaron sus niveles más altos desde 2015.
El reporte también revela que 97.5% de los delitos de extorsión cometidos durante 2025 quedó en la cifra oculta, es decir, no fue denunciado o no derivó en una carpeta de investigación, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026.
Señala que la extorsión se concentra en los territorios que sostienen buena parte de la actividad económica nacional. El Centro, el Bajío-Occidente y el Norte reúnen 85% de las víctimas, pese a concentrar 69% de la población.
Estas regiones albergan importantes corredores industriales, comerciales y manufactureros vinculados con las exportaciones, la industria automotriz y las cadenas de suministro de América del Norte.
Tan sólo el Centro metropolitano acumuló 3 mil 326 víctimas durante los primeros nueve meses de 2026; el Bajío-Occidente registró 2 mil 244 y el Norte industrial y minero sumó mil 658.
El estudio identifica que 729 municipios registraron víctimas de extorsión durante ese periodo. Sin embargo, únicamente 42 concentraron la mitad de los casos.
Los principales focos se ubican en el oriente de Morelos, alrededor de Cuautla; la periferia de Monterrey, Nuevo León, y el corredor industrial Irapuato-Salamanca-Celaya, en Guanajuato.
Morelos presenta la tasa de extorsión más elevada del país, con 28.2 víctimas por cada 100 mil habitantes, más de cuatro veces el promedio nacional. El indicador prácticamente se duplicó en un año, mientras que los homicidios dolosos disminuyeron.
Zacatecas ocupa el segundo lugar, con una tasa de 19.2 víctimas por cada 100 mil habitantes, aunque México Evalúa advierte inconsistencias en sus registros que obligan a interpretar los resultados con cautela.
En Baja California Sur, la tasa alcanza 15.5 víctimas por cada 100 mil habitantes, más del doble de la nacional, pese a que los homicidios dolosos disminuyeron 55% en el último año.
Los Cabos y La Paz concentran 84% de los casos registrados en esa entidad. Sin embargo, Mulegé, Comondú y Loreto también presentan tasas superiores a diez víctimas por cada 100 mil habitantes.
Sinaloa es otro de los estados donde la extorsión aumenta mientras disminuyen los asesinatos. Las víctimas prácticamente se duplicaron, al pasar de 74 a 141 entre enero y septiembre de 2025 y el mismo periodo de 2026, mientras que los homicidios bajaron 24%.
En esa entidad, Mazatlán registra una tasa de 6.7 víctimas por cada 100 mil habitantes y Ahome de 6.0, superiores a los 4.3 de Culiacán, lo que refleja una mayor incidencia registrada en el puerto turístico y la zona agrícola del norte.
Nuevo León también presenta un incremento considerable. La región Norte registró un aumento de 67% en su tasa de extorsión entre 2025 y 2026, y esa entidad concentra seis de cada diez víctimas regionales.
El fenómeno se extiende hacia municipios de la periferia de Monterrey, como Santiago, Salinas Victoria y Cadereyta, donde el informe identifica una mayor intensidad del delito.
En Guanajuato, la extorsión se concentra en el corredor industrial que conecta León, Silao, Irapuato, Salamanca y Celaya. Este último municipio registró 151 víctimas durante los primeros nueve meses del año, con una tasa de 26.8 por cada 100 mil habitantes.
Querétaro también alcanzó su nivel más alto de extorsión desde 2015, con un incremento cercano a 80% en un año, pese a mantener una de las tasas de homicidio doloso más bajas del país.
En la Ciudad de México, los registros de extorsión se multiplicaron por más de tres durante 2025 y se mantuvieron en ese nivel en 2026. La alcaldía Cuauhtémoc reportó 185 víctimas y una tasa de 34.7 por cada 100 mil habitantes, mientras que Iztapalapa contabilizó 228 casos.
En Tabasco y Guerrero, el informe también identifica incrementos de extorsión acompañados de reducciones en los homicidios, particularmente en municipios relacionados con el comercio, el turismo y la actividad petrolera.
México Evalúa advierte que estas diferencias muestran que la disminución de los asesinatos no necesariamente implica una reducción del poder de las organizaciones criminales.
La investigación señala que la extorsión puede convertirse en un mecanismo de control sobre las actividades económicas, mediante el cual los delincuentes imponen cuotas periódicas a comerciantes, productores y transportistas para permitirles trabajar.
Los pagos elevan los costos de operación de los negocios, afectan las cadenas de suministro y pueden trasladarse a los precios que pagan los consumidores.
El estudio también cuestiona los resultados de la Estrategia Nacional contra la Extorsión. Hasta el 30 de junio de 2026, la línea de denuncia 089 había recibido 244 mil 598 llamadas y, de acuerdo con los datos oficiales retomados por la organización, en 88.4% de los casos la extorsión no se consumó.