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México ya conoce su crisis educativa; la Pedagogía del Despertar propone las respuestas, dice Marko Díaz

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por Redacción

09/09/2026 12:08 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 09/09/2026

 

-El presidente de la Asociación de Escuelas Particulares se refiere a los recientes resultados de la prueba PISA 2025 y plantea que elevar el aprendizaje requiere despertar pensamiento, propósito, disciplina, creatividad y capacidad para resolver problemas


TIJUANA.- Con los resultados de la más reciente prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA), México ya conoce el diagnóstico; el desafío ahora es encontrar, probar y escalar las respuestas, enfatizó el presidente de la Asociación de Escuelas Particulares de Tijuana, Marko Díaz.


Los resultados educativos que colocan a estudiantes mexicanos por debajo de los niveles deseables en matemáticas, ciencias y lectura —dijo—, representan mucho más que un problema escolar. Sus consecuencias alcanzan la formación de talento, la productividad, la innovación, la movilidad social y la capacidad del país para competir en una economía transformada por la tecnología y la inteligencia artificial.


Pero detrás de las estadísticas, precisó el presidente de la ADEPT, existe una pregunta que difícilmente puede responder un examen internacional: "¿qué sucede dentro de un niño antes de que deje de aprender?"


"¿Por qué pierde la curiosidad? ¿En qué momento comienza a tener miedo de equivocarse? ¿Cuándo aprende a memorizar respuestas en lugar de construir preguntas? ¿Y qué responsabilidad tiene la escuela en volver a despertar aquello que se fue apagando?"


Díaz remarcó que desde Baja California, una propuesta educativa lleva años trabajando precisamente alrededor de esas preguntas; se trata de la Pedagogía del Despertar, desarrollada por él mismo, desde sus conocimientos como doctor en educación, a partir de años de experiencia educativa y posteriormente llevada a la práctica en una comunidad escolar que comprende desde preescolar hasta bachillerato.


Su tesis central desafía una concepción tradicional de la enseñanza: "la educación no construye el potencial humano; construye la arquitectura que permite desplegarlo", afirmó Marko Díaz.


La propuesta parte —explicó—, de que enseñar contenidos sigue siendo indispensable, pero resulta insuficiente si el estudiante no desarrolla simultáneamente las capacidades humanas que le permitirán utilizar ese conocimiento: pensamiento crítico, curiosidad, autonomía, disciplina, resiliencia, creatividad, colaboración y sentido de propósito.


UNA EXPERIENCIA CONSTRUIDA DURANTE AÑOS


La Pedagogía del Despertar no surgió como reacción a los últimos resultados educativos ni como respuesta circunstancial al debate actual, aclaró el dirigente de escuelas particulares de la ciudad. Es producto de años de trabajo educativo y de la observación sistemática de una pregunta: por qué algunos estudiantes logran desarrollar sus capacidades mientras otros, aun teniendo potencial, terminan desconectándose del aprendizaje.


Durante su implementación, el modelo ha acompañado a cientos de estudiantes y familias, incluyendo niñas y niños con autismo, TDAH, dislexia y otras necesidades específicas del aprendizaje, especificó Marko Díaz.


Su enfoque, dijo, no pretende sustituir diagnósticos, terapias ni intervenciones clínicas. Su ámbito es educativo; busca conocer al estudiante, identificar fortalezas y barreras, establecer objetivos, adaptar estrategias pedagógicas, acompañar al docente, involucrar a la familia y construir progresivamente autonomía y aprendizaje.


Algunos de esos procesos, informó, han acompañado a estudiantes durante diferentes etapas de su formación, hasta concluir ciclos escolares y continuar posteriormente estudios superiores.


Para Díaz esa experiencia condujo a uno de los principios fundamentales de su propuesta: "el diagnóstico puede ayudarnos a comprender a un niño, pero nunca debería utilizarse para decidir hasta dónde puede llegar."


Esa frase, puntualizó, resume una distinción central de la Pedagogía del Despertar: reconocer una condición sin convertirla en identidad; comprender una dificultad sin transformarla en destino.


EL PROBLEMA DE MÉXICO NO TERMINA EN MATEMÁTICAS


Los resultados de la prueba PISA en matemáticas son especialmente relevantes, destacó Marko Díaz, porque detrás de esa asignatura existen capacidades necesarias para prácticamente cualquier economía contemporánea: pensamiento lógico, análisis de información, reconocimiento de patrones, resolución de problemas, programación, innovación y toma de decisiones.


Sin embargo, subrayó, desde la Pedagogía del Despertar se plantea que la respuesta no puede limitarse a aumentar ejercicios o tiempo frente a un pizarrón. Un estudiante necesita aprender matemáticas, pero también necesita aprender a permanecer frente a un problema cuando no conoce inmediatamente la respuesta, afirmó.


Necesita equivocarse sin sentirse derrotado, preguntar sin sentirse incapaz, imaginar alternativas, argumentar, intentar nuevamente, y descubrir que un problema difícil no es necesariamente una amenaza, sino una oportunidad para desarrollar pensamiento.


Ahí aparece una segunda tesis, señaló: "el futuro no pertenecerá a los niños que memoricen más respuestas, sino a quienes aprendan a formular mejores preguntas, resolver problemas que todavía no existen y tengan el carácter para no rendirse mientras buscan la solución."


En una economía marcada por inteligencia artificial, la automatización y la transformación acelerada del trabajo, planteó Marko Díaz, esta diferencia puede resultar decisiva.


La Pedagogía del Despertar organiza su filosofía alrededor de tres principios: Amor, Orden y Limpieza, explicó; el amor que implica conocer al estudiante antes de reducirlo a una calificación; el orden que establece límites, hábitos, responsabilidad y estructuras que permitan aprender; y la limpieza, que busca ambientes físicos, emocionales y organizacionales que favorezcan el desarrollo.


A partir de estos principios, indicó, se integran estrategias de aprendizaje significativo, pensamiento crítico, evaluación formativa, acompañamiento individual, formación docente, participación familiar, creatividad y desarrollo socioemocional.


No se trata de sustituir rigor académico por bienestar emocional, aclaró. La apuesta, agregó, es precisamente la contraria: crear las condiciones humanas necesarias para alcanzar un mayor rigor académico; después de años de implementación, el desafío que enfrenta ahora la Pedagogía del Despertar es mayor.


Ya no basta con demostrar que una experiencia funciona dentro de la comunidad donde fue desarrollada. El siguiente paso consiste en sistematizar la metodología, documentar resultados, establecer indicadores, promover su evaluación externa e identificar cuáles de sus componentes pueden transferirse a otras comunidades educativas.


Ese punto es fundamental. Ninguna experiencia desarrollada en una sola institución puede presentarse responsablemente como la solución a un problema nacional sin atravesar primero procesos de medición, contraste y replicación, advirtió.


Pero las soluciones educativas tampoco nacen siendo nacionales. Nacen en un aula, se prueban, se documentan, se corrigen, se investigan, y cuando la evidencia lo permite, se comparten.


Ese es el siguiente horizonte de la Pedagogía del Despertar, anunció: lo que comenzó en Baja California aspira ahora a convertirse en una metodología educativa sistematizada que pueda ser estudiada, adaptada y eventualmente aplicada en otros contextos de México y del extranjero.


El presidente de la ADEPT manifestó que el planteamiento adquiere especial relevancia porque muchos de los desafíos que intenta abordar no pertenecen exclusivamente a México. La pérdida de motivación, las dificultades de aprendizaje, la inclusión de estudiantes con necesidades diversas, la formación docente, la relación entre familia y escuela y la preparación de jóvenes para profesiones que todavía están transformándose son discusiones presentes en sistemas educativos alrededor del mundo.


Por ello el potencial de la Pedagogía del Despertar no dependerá únicamente de dónde nació, sino de si sus principios pueden documentarse, evaluarse y generar resultados en contextos diferentes a su institución de origen, dijo Marko Díaz.


Ese es también el límite que se reconoce entre una filosofía educativa y una verdadera innovación educativa: las ideas pueden inspirar, los resultados deben poder demostrarse.


Finalmente apuntó que con el inicio del ciclo escolar 2026-2027, la Pedagogía del Despertar entra en una nueva fase. Además de continuar su aplicación con estudiantes, docentes y familias, precisó, el reto será fortalecer la documentación de sus procesos y avanzar hacia una metodología susceptible de evaluación y transferencia.


México necesita elevar sus resultados en matemáticas, ciencias y lectura; necesita formar científicos, ingenieros, docentes, investigadores, emprendedores y profesionales capaces de competir globalmente.


Pero ninguna de esas trayectorias comienza en una universidad o en una empresa. Comienza muchos años antes, cuando un niño descubre que puede comprender algo que ayer parecía imposible; cuando se atreve a preguntar, cuando aprende de un error, cuando desarrolla disciplina y cuando alguien deja de recordarle únicamente aquello que no puede hacer y comienza a ayudarlo a descubrir aquello que todavía puede llegar a ser.


Esa es, finalmente la apuesta de la Pedagogía del Despertar. "La verdadera transformación educativa no comienza cuando cambiamos lo que enseñamos; comienza cuando despertamos en un niño la conciencia de que puede aprender, crear, levantarse y transformar el mundo que recibió."


México ya tiene suficientes datos para reconocer la dimensión del problema. Ahora necesita convertir sus aulas en lugares donde comiencen a construirse las respuestas, concluyó.