Moches, el sello de Marx Arriaga en la SEP, aseguran
MÉXICO.- Trabajadores y exempleados de la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) acusan que la gestión de Marx Arriaga Navarro al frente de esa área estuvo caracterizada por los moches y los malos tratos del exfuncionario federal hacia sus subordinados.
En una queja presentada el 12 de enero pasado por la subdirectora de Desarrollo e Innovación de Materiales Educativos para la Educación Secundaria, Samantha Natalia Ríos Villanueva, ante el Órgano Interno de Control (OIC) de la SEP, que obra en poder de EL UNIVERSAL, se denuncian las extorsiones que fueron hechas por Sady Arturo Loaiza Escalona y de las que siempre tuvo conocimiento Arriaga Navarro y, aun así, dio su anuencia.
Uno de los trabajadores expone que "Sady Arturo Loaiza Escalona siempre afirmó que la Dirección General, a cargo de Marx Arriaga Navarro, daba el visto bueno. Siempre se me dijo que ese dinero era para pagar servicios y tareas de la dirección".
Loaiza Escalona, quien participó activamente con Arriaga en la elaboración de los libros de texto gratuitos para educación básica, tenía el cargo de director de Desarrollo e Innovación de esa dirección. Anteriormente, fue director de la Biblioteca Nacional de Venezuela y del Sistema Nacional de Bibliotecas durante el régimen del expresidente de ese país Nicolás Maduro, actualmente preso en Estados Unidos por acusaciones de narcotráfico.
En su escrito, Ríos Villanueva relata que Loaiza Escalona "nos había comentado a mi compañera, la C. María Luisa Luna Díaz, y a mí que la Dirección General necesitaba dinero para realizar pagos para algunos proyectos y que era posible que se les solicitara a los compañeros de honorarios".
En la queja entregada al OIC agrega que a inicios de 2025 Loaiza Escalona comentó que la dirección general necesitaba dinero para realizar pagos de proyectos y que debían "sondear" a compañeros para saber si podían apoyar económicamente.
"Me pidió 'sondear' con el C. César Gustavo Ramírez Jiménez, la C. Krystell del Carmen Azamar Pérez, la C. Ximena Hernández Galván y el C. David Baltazar Villavicencio. Mi pregunta fue: '¿si la dirección necesita dinero para algunos proyectos ustedes podrían darlo?'. No obstante, esta indicación de depositar dinero sólo se haría si la C. Carolina Lizbeth Sosa Hurtado y la C. Betsaida Zúñiga Hernández daban la indicación", dice la funcionaria en su testimonio.
Además, El Universal posee capturas de mensajes de WhatsApp dirigidos a Loaiza Escalona en los que los trabajadores le informan sobre los depósitos que se le hicieron a la cuenta. En uno de ellos, el venezolano pregunta: "Oye, ¿ya enviaste el proyecto que estaba pendiente?", en alusión a los depósitos que recibía.
Se sabe que una de las cuentas se registró bajo el nombre falso de "Rafael Rojas Jiménez" para que se hiciera el depósito a la cuenta 4189 1400 7225 5580 de Banorte. Otra cuenta que manejaban Arriaga y Loaiza para recibir esos moches estaba bajo el nombre de "Édgar Carrillo González" en Inbursa.
Los mensajes de esa red social muestran transferencias hasta de 38 mil pesos que se les pedían a trabajadores de honorarios con la promesa de ocupar una plaza en la dependencia.
En otra conversación, el venezolano dice: "Oye, este Arzola se hace el wey", al tiempo que pregunta quién lo llevó a la dependencia. "Lo que me molesta es que se quiera pasar de listo, no el dinero. Háblale, por fa, se va en junio y ya. No es el dinero, es lo listo que quiere ser".
En una más, Loaiza señala: "Siempre te he agradecido la confianza, y si ya no estás a gusto con mi trabajo o consideras que ya no soy leal, tú tienes la decisión. Intento hacer lo mejor que pueda y de la mejor manera, pero quizá no es suficiente o no compagina con la profundidad ideológica que el proyecto implica".
A esto, el interlocutor responde: "Beto, no me amenaces o abuses de tu suerte, hermano, yo reitero que tengo confianza en ti más de la que tú crees, te pido congruencia, te pido profundidad, no complacencias, no guiños, compromiso que implica estar con la NEM (Nueva Escuela Mexicana) o no. No hay caminos, hay uno solo".
Ríos Villanueva asegura en su testimonio que luego de una denuncia sobre presuntos aviadores en la dependencia, fue citada por Carolina Lizbeth Sosa Hurtado, directora de Planeación y Seguimiento, quien le dijo que había que solicitar la renuncia de uno de los empleados señalado de solicitar dinero a trabajadores por honorarios.
Informó que, tras ello, el 10 de septiembre de 2025 el propio Arriaga Navarro la llamó a su oficina y le dijo: "¿Ya solicitaste la renuncia? Debes solicitar la renuncia, porque a él le conviene; si empieza una investigación el compañero va a estar en problemas, pero si ya no está contratado aquí ya no le harán nada...".
Dice que el 27 de octubre de 2025 nuevamente Arriaga Navarro la mandó llamar para decirle: "Alguien dice que tú también pediste dinero", a lo que ella respondió: "No es así, que traigan pruebas".
La subdirectora señala que notó "un tono amenazador en la acusación que me hacía y, al no lograr intimidarme, el C. Marx Arriaga tuvo una reacción de molestia".
Malos tratos
A la par de la situación de los moches, la Dirección General de Materiales Educativos, de la que Arriaga fue cesado el viernes pasado, vivía un ambiente de malos tratos y hostigamiento hacia los trabajadores.
El 25 de septiembre pasado, un trabajador identificado como Omar Guadarrama Enríquez presentó ante la oficina de la subsecretaria de Educación Básica, Angélica Noemí Juárez, un escrito para intervenir en la Dirección de Materiales Educativos al argumentar que su situación laboral estaba minando su salud al ser despedido.
"Un documento menciona que solicité a Sandra Bonilla Meza [colaboradora de esta dirección] que se depositara su salario correspondiente a los meses de enero y febrero de 2025, acto que realicé sin ningún dolo, sin ningún beneficio a mi persona, bajo la confianza e indicaciones de Sady Arturo Loaiza Escalona bajo un contexto de engaño generado por él".
Guadarrama precisó que el hecho de solicitar el salario a los colaboradores eran acciones conocidas y aprobadas por Marx Arriaga; Betsaida Zúñiga, directora de Recursos Humanos y Gestión Digital, y Carolina Lizeth Sosa, directora de Planeación y Seguimiento.
Señaló de Loaiza que "todo lo que hacía y decidía la Dirección General estaba enterada y aprobaba dichas acciones".
Cuentan los trabajadores y empleados a cargo del exfuncionario que durante su gestión hubo más de una treintena de despidos injustificados, y agregan que quienes se atrevían a contrariarlo eran enviados a trabajar a las bodegas que la SEP tiene fuera de la ciudad.
Aseguran que es altanero, déspota y grosero a la hora de dirigirse hacia sus subordinados, y mencionan que quien no se apega a su ideología es marginado y tachado de "neoliberal".
Comentan que durante el tiempo que Arriaga duró a cargo de esa área de la SEP no se le podía contrariar ni hacerle una simple observación, porque se exaltaba y se ponía fúrico.
"Mucha gente ya llegaba a la Dirección General de Materiales Educativos con miedo. Arriaga se prendía con cualquier cosa. Si corrías con suerte no te corría. Fueron muchas las cosas que sucedieron desde que llegó en febrero de 2021. Siempre gritando a los cuatro vientos que era obradorista y que detestaba a los neoliberales", comenta Susana.
Dato
* 38 mil pesos se les pedían a trabajadores de honorarios con la promesa de ocupar una plaza en la SEP.