por Redacción
26/10/2026 14:00 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 26/10/2026
TIJUANA.- A través de sus dos libros, Tras las Cortinas del Poder y Un País Imaginario, presentados oficialmente este domingo en el segundo día de la XLI Feria del Libro de Tijuana, el tijuanense Isidro Aguado Santacruz hace un llamado a la sociedad, principalmente a los jóvenes, a involucrarse en la solución de los problemas que nos afectan a todos como comunidad.
Pide no solo quejarnos, sino ser parte de la solución y empujar a quienes nos gobiernan a hacer lo necesario para crear el mundo que actualmente solo imaginamos pero que es el ideal para nosotros y para las generaciones que nos preceden, pues al fin y al cabo los ciudadanos somos muchos más que quienes detentan el poder.
En Tras las Cortinas del Poder, su primer obra, Isidro devela el entramado oculto detrás de las decisiones que moldean el destino de un país. Lejos de las luces y los discursos públicos, revela el verdadero rostro de la política: un mundo lleno de influencias silenciosas, actores invisibles y fuerzas que operan en las sombras. A través de los escritos y una reflexión profunda, explora cómo el poder, aunque tangible en sus efectos, a menudo se esconde detrás de una fachada cuidadosamente construida.
Cada capítulo ofrece una mirada reveladora sobre aquellos que realmente manejan los hilos del poder, desde corporaciones gigantes hasta los tecnócratas en las sombras, y cómo las decisiones políticas impactan a la sociedad sin que el ciudadano común lo perciba. Este libro va más allá de las explicaciones superficiales, adentrándose en el corazón de las estructuras que perpetúan la desigualdad, la corrupción y la impunidad.
Tras las Cortinas del Poder no es solo una crítica a los actores políticos visibles, sino una invitación al lector a cuestionar las verdades cómodas que se nos presentan. A través de un estilo agudo, reflexivo y literario, la obra es un llamado a desmantelar los mitos que rodean al poder y a encontrar la verdad que permanece oculta, esperando ser descubierta.
En tanto, en Un País Imaginario, Aguado Santacruz propone imaginar un país que no aparece en los mapas, pero que existe en cada conversación que busca justicia; en cada silencio que clama dignidad, en cada mirada que no se resigna: un país nacido de la palabra, de la rabia contenida y de la ternura posible.
El libro es un conjunto de relatos que emergen desde esa nación que no existe, pero que nos habita, una república de la conciencia, con fronteras de memoria y calles hechas de esperanza. No es una utopía ingenua, sino una cartografía emocional trazada por quienes se atreven a imaginar otro destino.
Sus personajes, ciudadanos de lo improbable, caminan entre ruinas y sueños, cargando verdades incómodas y preguntas que nadie quiso responder.
Aquí no se hallarán héroes de bronce ni discursos vacíos, aquí hay seres humanos: frágiles, a veces vencidos, pero siempre insistiendo. Las historias que componen estas páginas no describen un país, lo convocan, lo exigen, porque ese país, aunque imaginario, es urgente.
Ambas obras nacieron en la mente del autor en el desierto de Sonora, donde enlistado en el Ejército, se pasaba 22 días activo sin más compañía que los demás efectivos del batallón, el cielo y la arena interminable. Un día encontró, en una casa abandonada, un ejemplar de Metafísica de Aristóteles que leyó con avidez y que le dejó una frase rebotándole en la cabeza: "Todos los hombres tienen por naturaleza el deseo de saber".
Comenzó a preguntar a sus superiores de la milicia y a sus compañeros, y a sí mismo, porque de repente le había nacido la necesidad de saber. Ya fuera del Ejército se dedicó a leer cuanto podía, y fue durante los años de encierro por la pandemia, cuando por fin sacó de su mente las ideas y las plasmó en la pantalla de la computadora.
Y ambos libros fueron presentados este domingo a las 4:00 de la tarde en el Foro "El Horal" de la 41 edición de la Feria del Libro de Tijuana que se lleva a cabo en el estacionamiento del Parque Morelos. La presentadora fue la doctora Araceli Almaraz Alvarado, quien resaltó la propuesta de Aguado de hacer comunidad para lograr la mejoría de nuestra sociedad.
Y entre los amigos y público asistente estuvo como invitado especial de Isidro Aguado, Rodrigo Otáñez, el dirigente municipal del Partido Verde, quien alabó el esfuerzo y la dedicación del autor, pero también las ganas de participar y de mover a la sociedad para que ejerza el poder que le corresponde.
Otáñez también se congratuló por los esfuerzos culturales como la Feria del Libro de Tijuana, porque está demostrado que la cultura favorece la cohesión social y disminuye los índices de delincuencia. Se ha demostrado, dijo, que en colonias donde el grafiti fue sustituido por murales, la violencia ha disminuido en hasta un 25 por ciento.