Columnas

Irán, la expresión del nuevo orden mundial

El Colef El Colegio de la Frontera Norte
El Colef 17-03-2026

Ricardo V. Santes Álvarez*

Los enfrentamientos armados son la más cruda evidencia del afán de dominio de los poderosos, a la vez que muestra de su perversidad y soberbia. En esta propensión, Israel y Estados Unidos se han solazado agrediendo a países de Oriente Medio. De la retahíla de actos sangrientos de esta dupla, destaca que en el más reciente el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, finalmente, convenció a un presidente estadounidense de hacer suya una guerra innecesaria contra la República Islámica de Irán. Acertó, porque ¿quién más fácil de convencer que el ególatra Donald Trump de que su intervención sería una "excursión" y un gran éxito?

El 28 de febrero, cuando representantes de Irán y Estados Unidos dialogaban en Ginebra, y Teherán afirmaba haber logrado entendimiento en el tema nuclear, la contraparte asesinaba a su líder supremo, el Ayatolá Alí Jamenei. Ya en días previos la maquinaria de dominio económico y mediático occidental había echado a andar el conocido argumento de denunciar las atrocidades del enemigo; por caso, que el régimen iraní estaba a cinco minutos de contar con una bomba nuclear, con la que atacaría a los países de la región, y a Estados Unidos inclusive. En esa lógica, deslizó la especie de que el evento de Ginebra fracasaría, ergo, sólo quedaba la opción militar.

En esta escenificación, la dupla belicista se pintó como la parte buena, pretendiendo ocultar lo inocultable: asesinatos "quirúrgicos" en contra de altos mandos iraníes; el execrable genocidio del pueblo palestino; la violación de los derechos humanos que se realiza en Estados Unidos por parte del grupo de matones cazamigrantes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas; y qué decir de las acusaciones de pedofilia que se ciernen sobre el presidente estadounidense.

Las cosas fueron diferentes esta vez. Cansado de las vejaciones de los bravucones, pero sobre todo luego del despiadado asesinato por parte de Estados Unidos de 175 personas de una escuela, en su mayoría niñas, el mando persa no soportó otra afrenta más. La operación Promesa Verdadera 4 ha sido implacable. Importantes blancos de los agresores han experimentado una andanada de fuego inédita, con sensibles bajas. Con todo, fiel a su incierto comportamiento, Trump emitió el sábado 14 de marzo un mensaje esclarecedor. En referencia al estrecho de Ormuz, por donde se transporta más del 20% del petróleo mundial, aseveró que ya habían destruido el 100% de las capacidades militares de Irán, aunque en forma displicente dijo que para ese país era fácil enviar uno o dos drones, colocar minas, o disparar por ahí algunos misiles de rango corto. En ese sentido, abrigó la esperanza de que China, Francia, Corea del Sur, y el Reino Unido, entre otros, enviaran naves al área para dejarla transitable y "no sea más una amenaza por una nación que ha sido totalmente decapitada". Agregó que "mientras tanto, Estados Unidos seguirá bombardeando sin piedad".

Si la nación persa ha sido "decapitada", ¿Por qué no ocurrió el cambio del régimen, que fue el objetivo principal de la "excursión" trumpista; por qué se borró de la arenga la presunta amenaza nuclear; por qué Trump afirmó que el decapitado aún tiene "uno o dos misiles" y pide a otros países que envíen naves a Ormuz para defenderse de ataques iraníes? La respuesta es simple y devastadora: Trump miente. Luego de dos semanas del conflicto, Irán ha inclinado la balanza a su favor.

Por décadas, occidente marcó la agenda. Aún se habla del Occidente colectivo y del Sur global, pero el discurso habrá de cambiar porque los referentes cambiaron. Occidente está roto y el nuevo orden mundial avanza. A regañadientes, la decadente potencia cede espacio a la influencia económica y militar de China, Rusia, y ahora Irán. En otras geografías, algunos países parecen despertar; también se han hartado de ser fuente de recursos para los ricos de siempre; el ejemplo iraní muestra que la dignidad y la patria no se negocian.

*Profesor Investigador del departamento de estudios urbanos y del medioambiente