por El Universal
04/04/2026 12:11 / Uniradio Informa Baja California / Salud / Actualizado al 04/04/2026
En medio de cambios de clima, contaminación y nuevos virus en circulación, las enfermedades respiratorias siguen siendo una de las principales causas de consulta médica entre la población de todas las edades.
Sin embargo, a pesar de que la congestión nasal, la tos o el malestar general suelen atribuirse automáticamente a "la gripa", no siempre es así.
Saber distinguir entre una alergia, un resfriado común o una gripa es clave para tratar cada enfermedad de manera oportuna, especialmente en épocas en las que las enfermedades estacionales proliferan.
La doctora Lizzette Corvera, otorrinolaringóloga y cirujana de cabeza y cuello con sede en la Ciudad de México, egresada del Centro Médico Nacional Siglo XXI y certificada por el Consejo Mexicano de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, explica las diferencias entre cada padecimiento y advierte sobre las complicaciones a las que puede llevar una enfermedad respiratoria mal tratada.
La rinitis: el origen de muchas "gripas"
Una vez iniciada la primavera y con el regreso de alergenos que no estuvieron tan presentes durante el invierno, uno de los principales errores, es llamar "alergia" a cualquier cuadro de congestión nasal.
"La alergia, más que una alergia, es algo que se llama rinitis. Esto es una inflamación de la nariz, pero puede ser por cuestiones alérgicas o puede ser por cuestiones no alérgicas, como cuestiones irritativas", señala Corvera.
Factores como el polvo, el polen, las mascotas o los ácaros pueden desencadenarla, pero también irritantes como la contaminación o el humo del tabaco. En ambos casos, los síntomas pueden ser prácticamente los mismos.
"Esto ocasiona la inflamación dentro de la nariz y los mismos síntomas, aunque no seas alérgico como tal", agrega la especialista.
Resfriado y gripa: similares, pero no iguales
La otorrinolaringóloga destaca que, aunque en el lenguaje cotidiano se usan como sinónimos, el resfriado común y la gripa tienen diferencias importantes. "Ambas son infecciones de vías aéreas respiratorias, pero son por diferentes virus", explica Corvera.
El resfriado suele ser causado principalmente por el rinovirus y presenta síntomas más leves, mientras que la gripa suele ser causada por la influenza y tiende a ser más agresiva.
"La influenza se acompaña generalmente de fiebre muy alta, dolor del cuerpo, fatiga y malestar general", detalla la doctora.
Claves para saber qué tienes
Identificar el origen de los síntomas puede ser más sencillo si se observa su comportamiento.
En la rinitis, por ejemplo, predominan la congestión y el escurrimiento nasal transparente, con mayor intensidad en ciertos momentos del día.
"La rinitis, como es una inflamación solo de la nariz, usualmente lo que predomina es congestión nasal y moco también, le llamamos rinorrea, pero escurrimiento nasal de color transparente. Suele estar más presente en las mañanas o en las noches y a lo largo del día va mejorando", explica la especialista.
En cambio, en una infección respiratoria los síntomas son constantes y más generalizados.
"Si tienes síntomas todo el día, como fiebre, dolor de garganta o del cuerpo, es más probable que sea una infección", apunta Corvera.
Incluso, advierte que muchas personas creen tener gripa recurrente cuando en realidad padecen alergia: "Luego la gente me dice 'es que tengo gripa cada dos semanas', pero no es gripa, es una alergia".
La tos: un síntoma que no debe ignorarse
La doctora hace énfasis en que la tos es otro de los signos más comunes, pero también uno de los más subestimados.
"Después de una infección, la tos puede durar hasta tres semanas y seguir siendo normal. Es el último síntoma en quitarse", explica la especialista.
Sin embargo, cuando se prolonga, puede ser señal de algo más serio. "En adultos, después de seis semanas ya es una tos subaguda y después de ocho semanas es una tos crónica que necesita estudiarse", advierte.
En niños, el tiempo es menor: más de un mes con tos ya amerita revisión médica por posibles complicaciones.
Señales de alerta en una tos
La doctora Corvera explica que existen síntomas que no deben pasarse por alto cuando se trata de enfermedades respiratorias, pues pueden derivar en complicaciones severas o ser inidicios de padecimientos más delicados, entre ellos:
• Tos con sangre
• Dificultad respiratoria
• Fiebre alta persistente
• Coloración azulada o morada en labios o rostro
• Sudoraciones nocturnas intensas
• Pérdida de peso sin explicación
Complicaciones por no atender una "simple gripa" a tiempo
Una infección respiratoria mal tratada puede derivar en problemas más graves. Entre las complicaciones más frecuentes están la otitis, la sinusitis, la faringoamigdalitis y la laringitis.
"Las otitis incluso se pueden complicar hasta crear una perforación del tímpano. También pueden aparecer pólipos nasales. Una laringitis, que es cuando las cuerdas vocales se inflaman y también nos dan como esa ronquera o esos cambios en la voz", advierte Corvera.
Antibióticos: un uso que preocupa y debe evitarse
Uno de los mayores riesgos actuales, no solo para enfermedades respiratorias, sino en general, es la automedicación, especialmente con antibióticos.
"La mayoría de las infecciones respiratorias son virales, entonces no requieren antibiótico", enfatiza la doctora.
Sin embargo, aclara que el uso innecesario puede generar resistencia antimicrobiana (resistencia a los antibióticos), un problema creciente a nivel global.
"Esto pasa cuando se ingiere antibiótico y pues sí vamos a eliminar algunas bacterias, pero algunas otras van a sobrevivir y van a causar una resistencia de ellas mismas hacia ese antibiótico en particular, entonces en un futuro el mismo antibiótico no va a ser capaz de matar esa bacteria, que es la que se va a reproducir y vamos a tener que utilizar medicamentos antibióticos más fuertes", explica.
"El uso indiscriminado de antibióticos sí es un problema mundial porque en algún momento vamos a llegar al punto en que ningún antibiótico va a poder matar ciertas bacterias y muchas personas van a fallecer por esta causa" advierte la Corvera.
Además, afirma que estos medicamentos pueden afectar la microbiota intestinal y causar daños en órganos como el hígado, los riñones o el corazón.
Contaminación y estilo de vida: factores clave en las enfermedades respiratorias
La doctora agrega que el entorno también influye en el aumento de estos padecimientos: "La contaminación puede favorecer a que las rinitis alérgicas sean más frecuentes, pero también puede causar rinitis no alérgica, justo por el factor irritativo que hay en el ambiente y todo lo que genera contaminación".
A esto se suman cambios en el estilo de vida, como pasar más tiempo en interiores: "Dentro del hogar puede haber polvo, moho o ácaros, y estamos más expuestos a ellos".
Las enfermedades respiratorias en un panorama que sigue evolucionando
Tras la pandemia por COVID-19, los virus respiratorios continúan presentes. El coronavirus, en particular, es una enfermedad que continúa afectando a la población, ha seguido mutando y permanecerá, aunque con menor impacto que en años anteriores.
"Se han agregado nuevos virus, pero los que ya existían, como rinovirus o adenovirus, todos esos que ya teníamos permanecen ahora sí que al pie del cañón. Las estadísticas de ellos no han cambiado tanto", concluye la doctora Corvera.