Delitos de alto impacto generan temor y afectan desarrollo económico y turístico: Comerciantes Turísticos de Tijuana
TIJUANA. Los acontecimientos delictivos de alto impacto registrados recientemente en nuestra región pudieran encender nuevamente una señal de alerta para autoridades, sector empresarial y sociedad en general, ya que cada hecho de esta naturaleza no solamente afecta directamente a las víctimas y a sus familias, sino que genera una percepción de temor, incertidumbre y vulnerabilidad entre residentes, comerciantes, empresarios y visitantes, externo julian Palombo Saucedo, Consejero, Presidente de la Asociación de Comerciantes Turísticos de Tijuana, A. C.
Baja California, particularmente la zona metropolitana conformada por Tijuana, Playas de Rosarito y Tecate, mantiene una estrecha relación económica y turística con el sur de California, por ello, cualquier acontecimiento violento que alcanza notoriedad pública puede trascender rápidamente nuestras fronteras y afectar la decisión de miles de visitantes potenciales de venir a nuestra región.
Cuando existe temor de visitar una ciudad, las consecuencias terminan reflejándose en hoteles, restaurantes, comercios, farmacias, servicios médicos, transporte, centros turísticos y actividades recreativas.
Asimismo, cuando un empresario considera que su integridad, la de su familia o la de sus trabajadores puede estar en riesgo, genera incertidumbre para invertir, ampliar operaciones o crear nuevos empleos.
La seguridad pública y el desarrollo económico están estrechamente relacionados. No podemos aspirar a incrementar el turismo, atraer inversiones y generar empleos si paralelamente no fortalecemos las condiciones de seguridad y confianza.
Los delitos de alto impacto, como homicidios, secuestros, extorsiones y ataques armados, tienen además un efecto multiplicador, al grado que, con un solo acontecimiento puede difundirse ampliamente a través de medios de comunicación y redes sociales, deteriorando en pocas horas una imagen turística y comercial que ha tomado años construir.
Reconocemos la importancia de la reacción inmediata de las corporaciones de seguridad ante acontecimientos graves, sin embargo, el objetivo debe ser avanzar cada vez más de una política reactiva, hacia una estrategia integral de prevención, inteligencia e investigación.
Por ello, consideramos necesario, reforzar la vigilancia preventiva en corredores turísticos, comerciales y carreteros, fortalecer las unidades especializadas en el combate al secuestro y la extorsión, Incrementar la coordinación entre autoridades municipales, estatales y federales, establecer canales seguros y confidenciales de denuncia para empresarios, comerciantes y ciudadanos, utilizar tecnología, videovigilancia e inteligencia para detectar patrones y anticipar actividades delictivas, mantener comunicación permanente entre organismos empresariales y autoridades de seguridad y procuración de justicia, promover protocolos de seguridad en hoteles, restaurantes, comercios, centros turísticos y empresas, , capacitar al personal para actuar correctamente ante amenazas o situaciones de riesgo, evitando cualquier confrontación que pueda poner vidas en peligro., recomendar a empresarios y ciudadanos mayor discreción respecto de rutinas, ubicaciones, viajes e información personal o familiar publicada en redes sociales, y por último, dar seguimiento público y periódico a denuncias, investigaciones, detenciones y judicializaciones relacionadas con delitos de alto impacto.
Consideramos conveniente establecer una Mesa Permanente de Seguridad para el Comercio y el Turismo de la región, en la que participen autoridades de los tres órdenes de gobierno, fiscalías y representantes de los sectores empresarial, comercial y turístico, esta mesa no deberá limitarse a reuniones posteriores a acontecimientos graves, deberá contar con objetivos, compromisos, seguimiento y evaluación de resultados que permitan prevenir delitos y recuperar la confianza ciudadana.
Es fundamental también fomentar la cultura de la denuncia, pero para solicitarle al ciudadano que denuncie, debemos garantizarle confianza, confidencialidad, atención y resultados.
Para evitar que la violencia se normalice, es preciso que las empresas implementen medidas preventivas y la ciudadanía adopte mayores precauciones, sin embargo, la responsabilidad fundamental de garantizar la seguridad, investigar los delitos y llevar ante la justicia a quienes los cometen corresponde a las instituciones del Estado,
Baja California posee enormes fortalezas: ubicación geográfica privilegiada, actividad turística, comercio, gastronomía, servicios médicos, industria y una extraordinaria relación económica y social con California, por lo que defender la seguridad significa también defender nuestras fuentes de empleo, inversiones, turismo y el futuro económico de la Región.
Hacemos un llamado respetuoso, pero firme: redoblemos esfuerzos, fortalezcamos la coordinación y privilegiemos la prevención y la inteligencia. Cada delito que logremos evitar significa una familia que no sufre, un visitante que conserva su confianza y una región que continúa avanzando.