El programa de apoyo del condado ayuda a los cuidadores familiares a proporcionar hogares estables para los niños
SAN DIEGO.- Septiembre es el Mes Nacional del Cuidado Familiar, un momento para honrar a los abuelos, tíos, hermanos adultos, padrinos, padrastros y amigos cercanos de la familia que se hacen cargo de los niños cuando sus padres no pueden. En el condado de San Diego, aproximadamente la mitad de los niños bajo cuidado tutelar viven con familiares.
Se prefieren los hogares de acogida familiar porque mantienen a los niños conectados con sus familias, tradiciones y cultura. Sin embargo, el cuidado por parte de parientes suele comenzar de forma repentina, y es posible que los familiares no cuenten con los recursos necesarios para cuidar a un niño, especialmente si tiene necesidades médicas o de desarrollo.
El programa de Bienestar Infantil y Familiar del Condado ofrece una amplia gama de recursos que ayudan a los cuidadores familiares a proporcionar hogares estables y seguros donde los niños puedan desarrollarse plenamente. La gestión de casos, la tutoría, la capacitación, la educación y el cuidado infantil son solo algunas de las opciones de apoyo disponibles para las familias de acogida.
Para una abuela de la localidad, esos recursos marcaron la diferencia, ya que le proporcionaron lo necesario para ser la mejor madre posible para su nieta.