por Redacción
22/07/2026 06:00 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 18/07/2026
Datos oficiales y estimaciones académicas ubican entre 44,000 y 93,000 el número de personas que cruzan la frontera a diario por motivos laborales, mientras los tiempos de espera se mantienen entre los más altos de la última década.
TIJUANA.- Automovilistas que cruzaron la semana pasada por la garita de San Ysidro reportaron esperas promedio de hasta cinco horas el jueves 16 de julio y de siete horas el miércoles anterior, aunque otros pocos reportaron haber estado más de nueve horas haciendo fila.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) atribuyó las esperas al aumento de visitantes propio de la temporada de verano.
El episodio se inserta, sin embargo, en un patrón que las cifras oficiales documentan desde hace más de una década: la garita San Ysidro-Otay Mesa, la más transitada del hemisferio occidental y la cuarta a nivel mundial según la organización binacional Smart Border Coalition (SBC), concentra cada día a decenas de miles de personas que dependen de ese cruce para ir a trabajar.
* Los números del cruce diario.
De acuerdo con el reporte de Smart Border Coalition correspondiente al año fiscal 2025 (octubre de 2024 a septiembre de 2025), con base en datos de CBP, el tránsito diario promedio en sentido norte se compone de 41,800 vehículos particulares y 21,300 peatones por San Ysidro, además de 17,800 vehículos particulares y 10,000 peatones por el cruce de pasajeros de Otay Mesa.
A esto se suma un promedio de 2,800 camiones de carga diarios por la garita comercial de Otay Mesa, con picos de hasta 4,700 unidades en un solo día.
En una medición independiente, el Centro Metropolitano de Información Económica y Empresarial (CEMDI), citado por el Consejo de Desarrollo de Tijuana (CDT), registró en 2024 un promedio de 33,364 cruces peatonales y 58,097 cruces vehiculares diarios en ambos sentidos por las garitas internacionales de la ciudad.
Multiplicados por 30 días, los promedios de Smart Border Coalition equivaldrían, en un cálculo aproximado, a cerca de 1.79 millones de cruces vehiculares y 939,000 cruces peatonales al mes, solo en sentido norte.
En cifras anuales, el Buró de Estadísticas de Transporte de Estados Unidos (BTS) reportó que en 2024 ingresaron a territorio estadounidense desde México, solo por San Ysidro, 14,829,472 automóviles particulares, 6.4% menos que en 2023, año en que la cifra había sido 3.2% mayor a la de 2022.
Al sumar ambas garitas y los dos sentidos, una estimación citada en 2019 por el periódico La Jornada ubicó el total de cruces anuales por San Ysidro y Otay Mesa en 80 millones.
* Cuántos cruzan para ir a trabajar.
De ese volumen, una parte corresponde a quienes viven en Tijuana y cruzan a diario para trabajar en Estados Unidos y regresan al término de su jornada.
Investigadores definen a los trabajadores transfronterizos o "commuters" como personas que residen en una ciudad de la frontera norte de México y cruzan la línea internacional para laborar en la ciudad estadounidense contigua, sin cambiar de residencia.
El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) estima que entre 50,000 y 70,000 personas cruzan a diario con este propósito, aunque su investigador Alonso Meneses ha señalado que se trata de un fenómeno difícil de medir con precisión.
Una investigación de 2022 sobre trabajadores transfronterizos, elaborada por una investigadora de la Universidad de California en Los Ángeles, ubicó la cifra en alrededor de 75,000 personas solo por la garita de San Ysidro.
Los registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), a través de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), ofrecen otra referencia, con series trimestrales específicas para este grupo laboral. P
ara el municipio de Tijuana, el primer trimestre de 2025 registró 51,533 trabajadores transfronterizos; para el tercer trimestre del mismo año, la cifra bajó a 44,437, una caída de 14% en ese periodo.
A escala estatal, el INEGI documentó una caída de 20% en Baja California entre el primer trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2025, al pasar de 87,190 a 70,642 personas.
Un año antes, en el cuarto trimestre de 2022, la cifra estatal había sido de 92,895 trabajadores transfronterizos, con un incremento de 17,690 personas respecto al trimestre equivalente del año previo, de acuerdo con el gobierno de Baja California.
* Una década de cambios en el flujo de trabajadores.
Los registros históricos disponibles muestran que el número de trabajadores transfronterizos de Tijuana ha oscilado más que crecido de manera constante.
Entre la década de 1980 y 2009, la cifra se mantuvo entre 40,000 y 60,000 personas, de acuerdo con estudios académicos sobre movilidad laboral en la región.
Entre 2000 y 2020, investigadores de El Colef documentaron un aumento en el número de transfronterizos, con una participación cada vez mayor de ciudadanos estadounidenses dentro de ese grupo.
La caída registrada por el INEGI entre 2022 y 2025 se ubica, en ese contexto, entre los descensos de mayor magnitud porcentual del periodo reciente.
Entre los factores que se han asociado con estas variaciones se encuentran los tiempos de cruce, el costo de la vivienda en ambos lados de la frontera y, según un estudio de investigadores de El Colef publicado en 2020, episodios de violencia relacionada con el crimen organizado.
En años recientes se ha documentado, además, un fenómeno en sentido inverso: residentes y trabajadores de Estados Unidos que se han mudado a Tijuana ante el costo de la renta en San Diego y que cruzan a diario hacia el norte para trabajar, de acuerdo con reportes periodísticos publicados en 2026.
El director ejecutivo de Smart Border Coalition describió en 2024 un cambio en el perfil de quienes cruzan: antes, dijo, las personas cruzaban para ir de compras, comer o visitar a alguien; actualmente los cruces se concentran en quienes tienen que ir a trabajar, a la escuela o a atender a un familiar.
Una quinta parte de los residentes de Tijuana no cuenta con los documentos necesarios para cruzar, de acuerdo con un estudio de Tito Alegría, entonces director de Estudios Urbanos y Ambientales de El Colef.
* Tiempos de espera: de dos a siete horas.
En 2012, de acuerdo con datos de la Cámara de Comercio de San Ysidro, los cruces peatonales en horario matutino tomaban más de dos horas, cifra que se duplicaba los fines de semana.
Catorce años después, los reportes de tránsito fronterizo en Tijuana muestran tiempos de espera de entre dos y casi cuatro horas en el carril general de San Ysidro durante horas pico en un día ordinario de 2026, con picos de cinco a siete horas registrados esta semana, según reportes.
Los carriles Ready Lane, que requieren documentos con chip de radiofrecuencia, registran esperas de entre 45 minutos y dos horas y media, mientras que el carril Sentri, que exige un trámite previo con costo de 120 dólares por cinco años, se mantiene entre 10 y 30 minutos en la mayoría de los reportes consultados.
Para los cruces peatonales, los tiempos oscilan entre 15 minutos y una hora y media, según la garita y el carril utilizados.
El regreso a México también se ha visto afectado.
Un sondeo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) realizado en 2026 en cruces fronterizos de Baja California documentó esperas de entre dos y tres horas para ingresar a México en horas pico, lo que, de acuerdo con el organismo empresarial, complica el regreso diario de trabajadores fronterizos a sus hogares.
La magnitud del fenómeno ha llevado a que buena parte de quienes cruzan a diario prefiera reportes generados por otros usuarios antes que las cifras oficiales de CBP: el grupo de Facebook "Cómo está la línea Tijuana", creado en 2013, reúne actualmente a 430,000 integrantes que comparten tiempos de espera en tiempo real.
* Por qué tardan tanto los cruces.
Los tiempos de espera se explican, de acuerdo con las fuentes consultadas, por una combinación de factores.
El primero es la disponibilidad de personal de CBP: pese a que la garita de San Ysidro fue ampliada a 34 carriles y 64 casetas de inspección entre 2009 y 2019, no todas operan de manera simultánea por falta de agentes disponibles, de acuerdo con Smart Border Coalition.
En 2024, viajeros que llegaron a la garita antes del amanecer encontraron abierta menos de la tercera parte de las casetas disponibles.
El segundo factor es la reasignación de personal.
El presidente de la Asociación de Agentes Aduanales de Tijuana y Tecate, explicó en julio de 2026 que parte del personal que antes se dedicaba a la revisión de carga y pasajeros ahora realiza labores de vigilancia fronteriza, lo que reduce la capacidad de las casetas de inspección.
Un tercer factor corresponde a los filtros de seguridad instalados por autoridades mexicanas desde noviembre de 2024 en los carriles de acceso a las garitas de San Ysidro y Otay, operados por la Guardia Nacional, el Instituto Nacional de Migración y la policía municipal, con el objetivo de detectar a personas sin documentos que buscan llegar a las casetas estadounidenses para solicitar asilo.
Smart Border Coalition señaló en febrero de 2025 que estos filtros no habían representado un aumento en los tiempos de espera; encuestas empresariales realizadas en 2026, sin embargo, han documentado mayores tiempos de espera en sentido sur.
A estos factores se suman la disponibilidad de vialidades de acceso a las garitas del lado mexicano —lo que puede añadir entre 40 minutos y una hora y 20 minutos solo para llegar a la caseta, de acuerdo con Smart Border Coalition—, el crecimiento poblacional de Tijuana sin una expansión proporcional en vialidades, y el retraso en la construcción de un tercer cruce fronterizo.
Ese proyecto, conocido como Otay Mesa East u Otay II, tiene su infraestructura terminada del lado mexicano desde 2025, pero la construcción del lado estadounidense se proyecta hasta 2029, después de que fechas de apertura previstas para 2024, 2026, 2027 y 2028 no se cumplieron.
* El costo económico.
Un estudio de 2021 elaborado por la Asociación de Gobiernos de San Diego (SANDAG), Caltrans y la Comisión de Transporte del Condado Imperial proyectó que, de no realizarse mejoras adicionales en la infraestructura fronteriza, la pérdida económica acumulada en la región podría superar los 5,000 millones de dólares y 97,000 empleos para 2025.
El secretario de Desarrollo Económico de Tijuana (Sedeti), señaló en julio de 2026 que, de acuerdo con estudios universitarios, reducir en 10 minutos el tiempo de cruce podría traducirse en un crecimiento de hasta dos puntos porcentuales en el producto interno bruto de la ciudad.
Como respuesta, autoridades de ambos países han impulsado medidas adicionales a la construcción de Otay II: un carril piloto de Sentri en San Ysidro, en operación desde noviembre de 2025, y un programa de carriles preferentes para estudiantes universitarios que viven en México y cursan estudios en San Diego, vigente desde abril de 2026.
Mientras esas medidas se evalúan, la garita entre Tijuana y San Diego continúa siendo, para decenas de miles de personas, el primer y el último trámite de su jornada laboral.