por El Universal
23/07/2026 09:08 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 23/07/2026
BAJA CALIFORNIA.- De acuerdo con investigaciones de la FGR y de la UIF, la empresa Ingemar, S.A. de C.V., que encabezaba el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, tuvo operaciones financieras tan sólo en 2025 por más de 3 mil 75 millones de pesos en territorio nacional y operaciones cambiarias por más de mil 386 millones de dólares, a través de una estrategia de triangulación transfronteriza y lavado de dinero.
Se realizan las investigaciones porque se detectó una red de empresas aliadas que simulaban actos de comercio, como Crismon Hidrocarburos y Derivados, S.A. de C.V., que actuaba como el "principal fondeador" e intermediario comercial de Ingemar. Crismon y otras firmas como Internacional de Fundentes o Logística Ferroviaria Fargo aparecían ficticiamente como destinatarios finales en guías de embarque y cartas de porte.
Esta simulación en cadena permitía emitir facturas aparentemente válidas para que el combustible ilegal se vendiera libremente en estaciones de servicio nacionales, transformando el producto del contrabando en miles de millones de pesos en efectivo limpio.
Según las investigaciones, el origen del dinero ilícito es la importación ilegal de hidrocarburos de refinerías ubicadas en Texas, Estados Unidos. La presunta organización criminal utilizaba permisos federales de importación asignados a Ingemar, pero distorsionaba los pedimentos en las aduanas. En lugar de declarar gasolinas o diesel (combustibles sujetos a altas tasas impositivas como el IEPS y el IVA) introducían los cargamentos mediante declaraciones falsas o incompletas, haciéndolos pasar por aceites, bases lubricantes o aditivos químicos exentos o con gravámenes mínimos.
Las bitácoras de la investigación advierten que el esquema se materializó físicamente con el megaaseguramiento de decenas de ferrotanques en Ramos Arizpe, Coahuila. Nueve de estos tanques provenían directamente de Texas y tenían como consignatario definitivo a Ingemar: una vez que el producto evadía los controles fronterizos y entraba de forma irregular se requería una fachada legal para su venta en el mercado mexicano.
Perfil fiscal de Ingemar, incongruente
La UIF determinó que la contabilidad y el perfil fiscal de Ingemar eran completamente incongruentes con sus operaciones de campo: La empresa reportaba balances moderados ante las autoridades tributarias, pero las cuentas de la compañía registraban depósitos bancarios masivos.
En la práctica, Ingemar funcionaba como el centro neurálgico de concentración del dinero de la red criminal. Recibió, por ejemplo, más de 351 millones de pesos de Servicios Portuarios y un flujo constante de 116 millones de pesos directamente desde Crismon Hidrocarburos.
Para evitar el rastreo y congelamiento de estos fondos, la red implementó un esquema financiero basado en "cuentas puente". Se detectaron más de 80 cuentas bancarias vinculadas a Ingemar distribuidas en las principales instituciones financieras de México: Grupo Financiero Intercam, Grupo Financiero Monex, CIBanco y BBVA. Tan sólo en una de estas instituciones, Intercam, el flujo de movimientos registrados entre junio de 2024 y julio de 2025 ascendió a 3 mil 75 millones 480 mil 560.92 pesos.
El patrón operativo de estas cuentas consistía en la dispersión inmediata de recursos.
El dinero ingresaba e instantáneamente era transferido a cuentas secundarias o al extranjero, manteniendo permanentemente los "saldos finales mínimos" en los registros contables diarios. Esta velocidad de movimiento buscaba burlar los sistemas automatizados de alertas de lavado de dinero de la banca comercial mexicana.
La Triangulación Transfronteriza "Sin Retorno"
El ciclo del lavado de dinero concluía con la reconversión y salida del capital de regreso a Estados Unidos. El diagrama financiero que investiga la FGR expone que los recursos en pesos eran convertidos a dólares mediante operaciones aduanales y de mercado abierto que sumaron más de mil 386 millones de dólares.
Estos flujos en dólares eran transferidos electrónicamente mediante transferencias internacionales hacia empresas con sede en Houston, Texas, identificadas como Belar Fuels Company LLC y Unico Commodities LLC.
El esquema detalla que las operaciones con Belar Fuels se clasificaron técnicamente como un "flujo sin retorno", es decir, transferencias financieras que salían de México bajo supuestos conceptos comerciales de compra de insumos, pero cuyos activos o contraprestaciones jamás regresaban físicamente a territorio mexicano ni se justificaban contablemente en las importaciones reales de Ingemar.
Finalmente, empresas de infraestructura como Dragados y Puertos eran empleadas en el circuito logístico para movilizar sumas adicionales en el extranjero. Los últimos movimientos revelan que envió más de 7.8 millones de dólares, completando el círculo para ocultar el origen del dinero.
La judicialización de este caso culminó con la captura de Ernesto Ruffo Appel en Baja California, imputado formalmente por delincuencia organizada y contrabando calificado.
Junto con él, la FGR indaga a toda la línea directiva y operativa de Ingemar, incluyendo al presidente del Consejo de Administración, José Merino Valdés Cuervo; a Guadalupe Hernández Hinojosa, apoderada legal de Ingemar, quien fue usada como testaferro, y Ricardo Thompson Ramírez, secretario del Consejo de Administración de Ingemar, investigado por la recepción de transferencias internacionales a su favor por más de 90 mil dólares, así como a 18 individuos más, identificados como agentes aduanales, representantes legales y choferes/operadores logísticos adscritos a las aduanas marítimas y fronterizas.
Su participación corporativa fue declarada indispensable para validar los pedimentos falsos en los puertos fronterizos y concretar el esquema de contrabando.