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Trump habla de Humanidad en Artemis II y Amenaza con Destruir Irán, especialista IBERO

La académica Anne W. Johnson señala que la exploración espacial revela contradicciones políticas y alerta sobre el riesgo de militarizar el espacio.

Donald Trump
Donald Trump Agencia México

por Redacción

07/04/2026 14:09 / Uniradio Informa Baja California / Sociedad / Actualizado al 07/04/2026

  • Destaca que la IBERO cuenta con el Centro Astronómico Clavius, único en universidades privadas de la CDMX.

 

CIUDAD DE MÉXICO.- En un momento en que el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con "destruir civilizaciones", su discurso sobre la dimensión humanista de la misión Artemis II exhibe una profunda contradicción política y ética, advirtió Anne W. Johnson, académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana y especialista en antropología del Espacio Exterior.

Para la experta, la misión Artemis II, que envió astronautas más lejos que nunca en la Historia, representa uno de los momentos más trascendentes de la exploración espacial contemporánea. Sin embargo, también revela las tensiones políticas que acompañan el desarrollo tecnológico y científico en el contexto actual.

Johnson reconoció que la misión tiene una dimensión profundamente humana, capaz de conmover y de replantear la forma en que la humanidad se percibe a sí misma. Desde su perspectiva, observar la Tierra desde el espacio puede generar una conciencia compartida sobre la fragilidad del planeta y la necesidad de cooperación global.

"Hay algo profundamente humano cuando los astronautas hablan de ver la Tierra desde lejos, de reconocer que todos habitamos ese pequeño planeta suspendido en el espacio. Esa perspectiva puede cambiar la forma en que entendemos nuestra existencia", explicó.

Sin embargo, esa narrativa humanista contrasta con los discursos políticos que acompañan la exploración espacial. Para Johnson, esta tensión se vuelve particularmente evidente cuando líderes políticos utilizan misiones científicas para reforzar posturas de poder o confrontación.

"Es realmente una hipocresía de parte de Trump hablar de esta visión humana cuando justamente está al mismo tiempo amenazando con destruir civilizaciones. Realmente no caben las dos cosas", señaló la especialista.

Entre la inspiración y la geopolítica

La misión Artemis II ha sido presentada como un logro de la humanidad, pero Johnson advierte que también pone sobre la mesa preguntas incómodas sobre quién representa a la humanidad en estas iniciativas. La tripulación, compuesta por tres estadounidenses y un canadiense, refleja las desigualdades persistentes en el acceso al espacio.

Para la académica, este tipo de proyectos deben ser analizados más allá del entusiasmo tecnológico y científico, ya que también forman parte de dinámicas geopolíticas globales.

"Cuando hablamos de la humanidad, debemos preguntarnos quiénes están representando a esa humanidad. No necesariamente todos los países o culturas están incluidos", explicó.

La especialista subrayó que la exploración espacial no puede desligarse de la política internacional ni de los intereses estratégicos de las potencias mundiales. En ese sentido, advirtió que existe el riesgo de que los avances científicos se utilicen para reforzar estructuras de poder o incluso para militarizar el espacio.

La política no se limita a la Tierra

Johnson enfatizó que la actual coyuntura demuestra que la política contemporánea ya no se limita al planeta, sino que comienza a expandirse hacia el espacio exterior. Este fenómeno, explicó, debe generar preocupación y reflexión.

"La política no se limita a la Tierra. Esta misión es el precursor de las misiones que nos van a llevar a establecer una presencia permanente en la Luna, y eso implica preguntarnos qué estructuras políticas llevaremos al espacio", explicó.

La especialista advirtió que las desigualdades y tensiones que existen en la Tierra podrían replicarse fuera del planeta si no se construyen marcos éticos y políticos más incluyentes.

"Las exclusiones y desigualdades que existen en la Tierra las estamos llevando al espacio también. No podemos imaginar que el espacio será automáticamente un lugar diferente si no cambiamos nuestras estructuras", añadió.

Desde esta perspectiva, la exploración espacial representa una oportunidad para replantear la política global, pero también un riesgo si se reproduce la lógica de competencia y confrontación.

Johnson también insistió en que la exploración del espacio no debe ser únicamente técnica o científica, sino también humanista. La especialista señaló que la participación de las ciencias sociales, las artes y las humanidades es fundamental para comprender las implicaciones sociales y políticas de la expansión humana fuera del planeta.

"No podemos dejar el estudio del espacio solo a ingenieros o científicos, ni a instituciones gubernamentales o empresas privadas. También debemos pensarlo desde las ciencias sociales, el arte y la antropología", explicó.

En ese sentido, destacó que la exploración espacial implica preguntas profundas sobre la identidad humana, la cultura y la convivencia, temas que no pueden abordarse únicamente desde la ingeniería o la tecnología.

Además, señaló que la exploración del espacio puede ayudar a fortalecer la conciencia ambiental y la responsabilidad colectiva hacia el planeta.

"La idea no es abandonar la Tierra, sino regresar a ella con otra perspectiva, reconociendo su fragilidad y la necesidad de cuidarla", explicó.

Clavius: pensar el espacio desde México

Johnson destacó la importancia del Centro Astronómico Clavius de la Universidad Iberoamericana, el cual representa una infraestructura clave para el estudio interdisciplinario del espacio.

La académica recordó que la IBERO es la única universidad privada de la Ciudad de México que cuenta con un centro astronómico, lo que constituye una oportunidad para fomentar la investigación y el debate sobre el futuro de la exploración espacial.

"Es un privilegio tener este centro. No solo permite observar el espacio, sino discutir ideas, traer expertos y pensar el espacio desde las humanidades", señaló.

El Centro Astronómico Clavius, explicó, no solo se dedica a la observación astronómica, sino que también promueve el intercambio de ideas y el análisis interdisciplinario, incorporando perspectivas culturales, políticas y sociales.

Finalmente, Johnson consideró que más instituciones educativas deberían invertir en este tipo de infraestructura, ya que el espacio es uno de los temas con mayor potencial para conectar disciplinas y generar nuevas formas de pensamiento.

"El espacio tiene la capacidad de conectar ingeniería, arte, política, historia y cultura. Tener centros astronómicos permite crear nuevas formas de pensar la vida y la humanidad", explicó.

Ante el avance de las misiones espaciales y el endurecimiento de la geopolítica global, la especialista concluyó que la exploración del espacio no solo es un desafío científico, sino también político, ético y profundamente humano.

Para Johnson, el momento actual exige abrir el debate sobre el futuro del espacio, antes de que las decisiones se tomen únicamente desde la lógica del poder.

"Las misiones Artemis deben estar en la mesa de debate. No se trata de celebrarlas ciegamente, sino de discutir qué significan para el futuro de la humanidad", concluyó.

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