por Kevin Villatoro
10/01/2026 15:13 / Uniradio Informa Baja California / Columnas / Actualizado al 10/01/2026
Te voy a decir algo que duele: la vida no premia al que entiende primero... premia al que se atreve primero.
Y si este es el primer artículo del año, que sea una declaración de temporada: dejamos atrás el "todavía no", el "déjame pensarlo", el "cuando tenga todo listo". Porque en negocios, el enemigo no es el error. Es la indecisión.
El error te enseña. La indecisión te mata lento.
1) La indecisión no se siente como fracaso... pero factura como tal
La indecisión es peligrosa porque se disfraza de inteligencia. Se ve responsable. Se escucha madura. Se siente como "estrategia".
Pero muchas veces es miedo con buena ortografía.
Y aquí viene el golpe: cuando no decides, no obtienes información real. Te quedas encerrado en tu cabeza, haciendo planes para un mundo que todavía no te respondió.
El mercado no premia las ideas bien pensadas. Premia las ideas probadas.
2) Velocidad no es prisa: es inteligencia aplicada
La gente confunde "moverse rápido" con "hacer las cosas al aventón".
No. Moverse rápido es otra cosa:
Definir una apuesta pequeña.
Ejecutarla.
Medir la respuesta.
Ajustar sin drama.
Repetir.
Porque el que se mueve gana información.
Y esa información es poder: te dice qué funciona, qué no, y por dónde va el dinero.
En un mundo donde el cambio se aceleró, la ventaja competitiva ya no es tener un plan perfecto: es aprender más rápido que los demás.
3) El riesgo real no es equivocarte: es construir a ciegas
¿Quieres un ejemplo brutal? Muchas empresas no mueren por falta de talento. Mueren por suposiciones.
Se enamoran de una idea. La perfeccionan. La maquillan. Le invierten meses. Y cuando por fin la muestran... el mercado responde con silencio.
Ese es el costo de la indecisión: te hace tardar tanto que terminas apostando en grande sin validación.
Por eso los negocios que crecen consistentemente viven en modo "prueba y ajuste". No por improvisados, sino por inteligentes.
4) Regla de inicio de año: 30 minutos para una acción real
Yo uso una regla simple: si se te ocurre algo valioso, tienes 30 minutos para hacer una acción real.
No una lista. No un documento. No "investigar tantito".
Una acción que mueva el mundo real:
Mandar el mensaje.
Agendar la llamada.
Publicar el post.
Abrir la campaña.
Pedir el presupuesto.
Lanzar la oferta mínima.
Hacer la primera venta.
Una acción. No perfecta... real.
Porque el juego es así: deciden rápido, actúan rápido y corrigen rápido.
No corrijas tarde. Corrige en movimiento.
5) El método estoico para crecer en 2026: control + ejecución + ajuste
El estoicismo empresarial no es "aguantar". Es enfocarte en lo controlable y soltar lo demás.
Lo controlable en tu negocio, hoy:
Tu cadencia de ejecución (cuántas pruebas reales haces por semana)
Tu claridad de oferta (qué vendes, a quién, con qué resultado)
Tu seguimiento (cuántos contactos, cuántas conversaciones, cuántos cierres)
Tu disciplina de ajuste (qué cambias cuando algo no funciona)
La temporada nueva no se trata de motivación. Se trata de sistema.
6) Checklist rápido: 10 acciones que puedes ejecutar hoy (sin pensarlo demasiado)
Escribe tu oferta en una frase: "Ayudo a _ a lograr _ sin _."
Manda 10 mensajes directos a prospectos específicos (no masivos).
Agenda 5 llamadas de diagnóstico (aunque sean cortas).
Publica una historia con una idea fuerte + CTA simple.
Define un precio "beta" por 7 días y véndelo antes de construirlo completo.
Ajusta tu landing o perfil: primer renglón = promesa, segundo = prueba, tercero = acción.
Crea un mini-paquete: "en 14 días te entrego _".
Haz una lista de objeciones reales y responde una por contenido.
Reactiva 20 contactos fríos con un mensaje honesto y directo.
Elige una métrica reina esta semana: conversaciones agendadas (y protégela).
Cada ajuste te vuelve mejor: más inteligente, más rápido y más rentable.
Cierre: el año no se adivina... se construye
Si hoy traes una idea en la cabeza, pon cronómetro: 30 minutos. Haz el primer paso.
Porque la vida no premia al que entiende primero... premia al que se atreve primero.