Compulsión por las redes sociales: efectos de "instagramear", "tiktokear", "whatsappear"
En la última década, la expansión del internet y el incremento en el uso de dispositivos móviles han transformado radicalmente nuestras formas de interacción social. A nivel global, las redes sociales en línea han concentrado a cientos de millones de usuarios en pequeñas pantallas, convirtiéndose en la forma principal de comunicación entre adolescentes y jóvenes. En México, se estima que existen 74.3 millones de usuarios de internet, quienes dedican un promedio diario de ocho horas y 12 minutos a la red, destinando específicamente tres horas con 28 minutos a las redes sociales. De hecho, el 82% de los internautas mexicanos consideran estas plataformas como su principal actividad digital (Cabrero-Amenara, Pérez-Diéz y Valencia-Ortiz, 2018).
Esta conectividad ha facilitado el surgimiento de la adicción a las redes sociales, definida como un uso compulsivo y excesivo que provoca un deterioro en el funcionamiento diario del individuo. Dentro de las manifestaciones físicas comunes se encuentran la privación de sueño, fatiga ocular, problemas cervicales, tendinitis en dedos, manos y muñecas, e incluso el síndrome del túnel carpiano por el uso prolongado de dispositivos (Valencia-Ortiz, Cabero-Almenara y Garay, 2021). La adicción se alimenta del "circuito de recompensa" del cerebro, motivado por estímulos como el "like", generando una compulsión por estar informado para evitar el malestar de "perderse algo" o el estado ansioso por privación prolongada del contenido digital. Socialmente, se observa principalmente un aislamiento progresivo, donde los jóvenes pueden preferir la comunicación virtual; desarrollar distorsiones en la frontera entre el mundo real y el digital, problemas familiares y fracaso escolar.
Las consecuencias del sobreuso pueden variar. Académicamente, existe una correlación directa entre el aumento de horas en redes y el fracaso escolar, debido a la disminución del rendimiento académico y el desinterés por las tareas. Cognitivamente, la exposición constante a estas plataformas se considera altamente adictiva por su formato de video corto, reduce la capacidad de atención y concentración, fomentando una impaciencia por la gratificación inmediata. Además, el uso desmedido aumenta el riesgo de conductas violentas como el cyberbullying (Valencia-Ortiz, Cabero-Almenara, Garay y Fernández, 2021).
Algunas recomendaciones en el entorno académico, pueden ser:
- Fomento de la competencia digital. Enseñar a los alumnos a buscar, evaluar y organizar la información de forma crítica y segura.
- Promoción de la "dieta digital": Orientar al alumnado para que aprenda a conectar y desconectar, estableciendo momentos específicos para la interacción en red y evitando la atención constante a las notificaciones.
- Acciones formativas: Integrar en el aula la reflexión sobre los riesgos del ciberacoso y los efectos negativos del abuso de las redes sociales.
Algunas recomendaciones en el entorno familiar, pueden ser:
- Establecimiento de límites: Es fundamental definir horarios restringidos y lugares específicos en el hogar donde el uso de dispositivos esté permitido.
- Detección de señales: Estar atentos a cambios en el comportamiento cuando se prohíbe el uso de internet como irritabilidad o el uso de mentiras sobre su tiempo de conexión.
- Inversión de tiempo de calidad: La dedicación de tiempo compartido influye positivamente en la autoestima de los jóvenes.
- Alternativas de ocio: Proveer de actividades físicas o culturales ajenas a una pantalla para evitar el estilo de vida sedentario.
Educar para un uso responsable permite que las redes sociales sean una herramienta de crecimiento, evitando que se conviertan en un factor de exclusión o malestar emocional.
Finalmente, ante el próximo LII Congreso Nacional de Psicología CNEIP a celebrarse en CETYS Universidad Campus Tijuana donde se pretende discutir y ampliar esta temática de actualidad, es importante que los profesionales de la psicología se mantengan actualizados sobre las diversas manifestaciones y evidencia científica que nos permita orientar a profesores, profesoras, padres y madres de familia para tomar mejores decisiones.
*El Mtro. Partida Ramírez es director de la Escuela de Psicología en CETYS Universidad Campus Tijuana.
Referencias:
Cabero-Almenara, J., Pérez-Díez, J. L. y Valencia-Ortiz, R. (2018). Escala para medir la adicción de estudiantes a las redes sociales. Convergencia Revista de Ciencias Sociales, 27, 1-29. https://doi.org/10.29101/crcs.v27i83.11834
Valencia-Ortiz, R., Cabero-Almenara, J., Garay Ruiz, U. y Fernández Robles, B. (2021). Problemática de estudio e investigación de la adicción a las redes sociales online en jóvenes y adolescentes. Tecnología, Ciencia y Educación, 18, 99-125. https://doi.org/10.51302/tce.2021.573
Valencia-Ortiz, R., Cabero-Almenara, J. y Garay Ruiz, U. (2021). Adicción a las redes sociales en estudiantes mexicanos: percepciones de discentes y docentes. Tecnología, Ciencia y Educación, 19, 103-122. https://doi.org/10.51302/tce.2021.616